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martes, 30 de diciembre de 2014

EL PODER SANADOR DE JESUCRISTO


“Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos;  y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos”. (MATEO 14:35-36)

MANTO


     ¡Qué precioso versículo de la palabra de Dios!, ella nos alumbra en todo momento. Aquí el apóstol Mateo, nos habla en su narrativa acerca de un acontecimiento en la vida de  Jesús, nos menciona que el Señor fue a un pueblo, (Genesaret), y ahí  dice que cuando le «conocieron» los hombres de aquel lugar, ellos enviaron la «noticia» a toda la tierra de que Jesús estaba en ese lugar, y todos se enteraron de que el Señor había llegado. Esto es, que la gente necesitada, la gente enferma, la gente con hambre y sed de Dios, vinieron a ver y a conocer a Jesús; ellos querían  saber de Jesús, pero, ¿cómo se enterarían de él?, si la gente que le «conocen» no le dan a conocer, ¿cómo la gente sabrán que Jesús sana, si no ve sanidad en nuestras vidas?, ¿cómo la gente sabrá que Jesús cambia, si nosotros no cambiamos?, es decir nuestro testimonio vale mucho. Esto era lo más parecido a lo que ahora son las campañas evangelísticas, cómo las personas comenzaron a hacer propaganda de la gran campaña, porque Jesús había llegado a sus comarcas y sabían y tenían ─óigalo bien─  FE,  si tenían fe de que Jesús iba a hacer milagros, porque dígame una cosa, si tú haces propaganda por Jesús y no crees que él va a hacer milagros para qué lo harías. Ellos tenían una gran fe, una gran esperanza y por eso testificaban y obraban, pero no importó porque Jesús sanaba, nada era imposible para él.


     Luego notamos que cuando se hizo la campaña, que cuando el Señor comenzó a sanar a “todos” los enfermos, observamos que la escritura dice TODOS,  no faltó ninguno que no fuese sanado. Este es Dios obrando, nuestro Dios obra milagros portentosos, él no tiene límites. Luego algo extraordinario, ellos le dijeron, le rogaron a Jesús, que les dejase tocar el borde de su manto, ¿pero qué significado tiene esto del manto?, el manto es el signo de su bondad, de su misericordia, el manto es signo de autoridad, todo manto representa poder, David cortó un pedazo del manto de Saúl (1ª. Samuel 24:4), esto era su signo de autoridad. El manto era el símbolo de poder en un rey, era el signo de su majestad; a través del manto del Señor salió el poder sanador para sanar  a los enfermos. Note como el Señor accede a esta petición y luego suceden los milagros, porque dice la Escritura que todos quedaron sanos. Hay una canción hermosa e inspiradora de Juan Carlos Alvarado que dice “Si tan sólo tocare el borde de su manto”; hoy el Señor no está aquí con nosotros, hoy él está en los cielos, no podemos tocar físicamente su manto de misericordia, pero podemos mediante la oración y la fe tocar a Jesús a través de ellos, podemos ir al “trono de la gracia de Dios confiadamente” (Hebreos 4:16), yo quiero ser sano, yo quiero recibir de tu poder, quiero ser cobijado y ponerme bajo tu autoridad. 



     El ciego Bartimeo, dice la Biblia, (Marcos 10:46) que cuando Jesús lo llamó, dejó su manto, hay mantos de opresión, él llevaba el manto de ciego sobre sus hombros, así lo distinguían de las demás personas, y es por eso que por fe lo botó, porque sabía que si Jesús lo llamaba nunca más iba ya a usarlo, el botó el manto de oprobio y se cobijó en el manto de Jesús y fue  sano. En el antiguo testamento, en los salmos (Salmo 91:4),  el rey David dice: “Con tus plumas me cubrirás y debajo de tus alas estaré seguro”. ¡Oh yo quiero cobijarme bajo tu manto Señor!, debajo de tus plumas estaré seguro; porque el manto de poder de Jesucristo tiene esta facultad, me cubre, Dios mismo me cubre, Dios me cuida bajo su manto, yo obtengo oportuno socorro, solamente quiero tocar el borde de su manto, la mujer de flujo de sangre tocó el manto del Señor, ella decía para sí: “Si tocare solamente su manto, seré salva” (Mateo 9:21), y tocó el manto de Jesús y salió la virtud sanadora de él, y luego Jesús preguntó: ¿quién me tocó?. Rut se cobijó bajo el manto de Booz, (Rut 3:9) “Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo soy Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano”, cuando él aceptó redimirla, aquí el manto o capa significaba redención.


     Jesús quiere preguntarte hoy en día: ¿Tú me has tocado?, ¿has venido ante mí y me has tocado? El señor quiere cobijarte bajo su manto de misericordia, él quiere cobijarte bajo sus alas, él quiere sanar tus heridas emocionales, tus heridas físicas, tus heridas espirituales, toca el manto del Señor y serás salvo y sano por completo, llega en oración hasta el mismo cielo y toca a Jesús en tu corazón. La Biblia dice en el libro de Apocalipsis 3:20, que el Señor Jesucristo dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. Dios quiere entrar en una comunión íntima contigo, a él no le interesa que te llames como te llames, que digas que eres cristiano o no, Jesús quiere entrar a cenar contigo, él quiere que te cobijes en su manto, tú solamente toca su manto de poder y serás sano y salvo.

LO FINAL
     Las primeras palabras de este versículo dicen que ellos le “conocieron”, a Jesús, ¿le conoces acaso? Te invito a que lo conozcas en verdad, solamente quienes conocen a Jesús pueden testificar de él. Pues están convencidos de su poder, de sus obras portentosas, lo reconocen como su salvador personal, su redentor y el amor eterno de sus vidas. Ellos llegaron a conocer personalmente al Señor y no dudaron en testificar de él, organizaron una tremenda campaña y él sanó a todos los enfermos. Si quieres realmente conocer al Señor has conmigo esta oración con todo tu corazón: “Señor quiero conocerte más cada día, te acepto como mi salvador personal, hazme una nueva criatura, entra a morar en mi corazón”. Si hiciste con fe esta oración, Jesús te ha salvado, has tocado el manto del Señor y él te ha salvado, de aquí en adelante te bendecirá cada día de tu vida. ¡Que Dios te bendiga poderosamente!


martes, 16 de diciembre de 2014

JESÚS, EL CAMINO QUE LLEVA A LA VIDA


«Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.» (Mateo 7:14)

JESÚS,EL CAMINO DE VIDA


     Que hermosas palabras de nuestro Señor Jesucristo, hoy sabemos cuál es el camino y cuál es la puerta que conducen a la vida eterna, después de 2000 años sabemos hoy que ese camino es Jesucristo ─cuando dijo nuestro Señor estas palabras─  se las dijo a sus discípulos y ellos todavía no habían presenciado la muerte y resurrección de nuestro Señor, pero lo que más me duele en mi corazón es que muchos de los que he conocido aún dudan y no saben cuál es el camino que conduce a la vida eterna y creo que peor aún muchos creen que este no existe. Para aquellos que no lo saben este mundo les ofrece la otra puerta Jesús dijo: «porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; » (Mateo 7:13), que pena es saber que muchos irán no a la vida eterna con Cristo, sino que irán al infierno, que pena será que cuando los quiera ver en el cielo,  no los encuentre porque escogieron el otro camino. ¿Por qué pasa esto? Muchos piensan ─porque Satanás los ha engañado─ que no existe el infierno, otros que Dios a final de cuenta se arrepentirá y no permitirá que ninguno sea echado en el infierno. Otros piensan que esto no puede ser posible ya que Dios, es un Dios lleno de amor y misericordia y que todo esto es un invento del ser humano, del fanatismo religioso, de la mente obsesiva de algunos fanáticos, muchos dicen «pero si aquí mismo es todo, no existe infierno, todo se paga aquí». Qué lástima que nuestros propios hijos se pierdan y no crean en la consecuencia de ir por el camino ancho y espacioso, pero nuestro Señor lo afirmó, que él es la puerta, si alguno no entra por esta puerta no entrará en la vida eterna. Algunos corrompidos teólogos han formulado la teología de los «salvos siempre salvos» y manifiestan que una vez que han aceptado a Cristo jamás ya nunca perderán su salvación, no importa cuanto pequen, nunca Dios les quitará nada, así es que pueden pecar a diestra y siniestra y nada pasará ─y esto enseñan en sus iglesias─, que no importa como lleves tu vida, que lo importante es no odiar a nadie y no meterse con nadie y todo va a estar bien.

     Cristo dijo que el camino suyo es «angosto» o sea que es difícil, aún a los ricos les dijo que les sería imposible entrar en el reino de los cielos a causa de la idolatría que tienen a sus riquezas “Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.» (Mateo 19:24),  qué difícil es creerle a Cristo.  Satanás y el mundo han pervertido a muchos creyentes y  se han desviado, ahora las escrituras para muchos no son importantes, escuchan y leen a grandes maestros hinduistas, leen la filosofía oriental, hace algunas semanas escuche a un psicólogo hablar por televisión de que él era cristiano-hinduista, imagínese mesclar el cristianismo con el hinduismo, es decir que hoy en día existen personas que creen ser cristianos, que creen en Cristo y al mismo tiempo en Buda, nuestro Señor con razón dijo: «Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?» (Lucas 18-8), si fe, porque la fe se habrá acabado, se habrá agotado en algunos a los que los conceptos verdaderos se habrán tergiversado tanto, que ya ni la Biblia tiene autoridad para decirles lo que es verdadero. Una vez escuche decir a alguien que la Biblia tiene errores, que es inexacta, que no existen los verdaderos originales, que lo puse aquí y no lo encuentro, es decir un sinnúmero de argumentos para decir que la Biblia no es el derrotero moral que Dios le dio al hombre para andar en su voluntad.

UN ENGAÑO PROGRAMADO

     Si yo en este tiempo pusiera una mujer desnuda o una modelo con un vestido sugestivo en la red, internet o alguna red social, tendría millones de vistas en algunos meses, pero si pongo algún versículo de la Biblia, nadie sino unos cuantos pondrían que me gusta, esto significa que el mundo triunfa en la mente de los hombres que las cosas de Dios. Satanás ha ganado la batalla en estos momentos, ya que él ha orquestado un sinnúmero de cosas que agradan más a los ojos de los hombres, que leer un versículo de la palabra de Dios, si alguien predica la palabra, los que lo ven son apenas unos cuantos, pero si algún brujo dice que el 31 de diciembre del 2014 se va a acabar el mundo, eso sí es historia y en seguida causaría furor en las redes sociales. Y así sería innumerables, las cosas en que Satanás ha influido en los cristianos, hay cristianos que en lugar de leer primero la Biblia, lo primero que revisan es el horóscopo del día, y leen lo que un mentiroso les cuenta desde algún lugar del mundo lo que les va a suceder hoy. A lo sublime de Dios le dicen que es un horror y  a lo horroroso delante de Dios le dicen que es sublime y hermoso. « ¿Hallará fe en la tierra?» resonarán estas palabras hasta cuando Cristo venga.

UNA ALINEACION TRAIDORA

     Hoy es más fácil que los cristianos se alineen con el mundo a que se alineen con Dios, ahora lo mejor es ser ambivalentes, lo mejor es ser sociable, es ir con la corriente, es caer bien en lugar de mal, ser buenitos en lugar de ser intemperantes, Pablo le dijo a Timoteo «que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.» (2da. Timoteo 4:2), no desmayes en predicar, en exhortar, en redargüir, en edificar, pero hoy la iglesia se cansa de predicar y de ser constante y estamos acostumbrados a ser sociales, a ir con la corriente, a ser buenitos, pero jamás a abrir nuestra boca y decirle ni siquiera un amigo, «oye, ese camino que llevas te lleva al infierno» porque te tildará  de chiflado, y quizá deje de ser tu amigo o nunca te hable ya más.

     Leí un testimonio de una hermana, en el cual cuando su padre se hizo hermanito, el mundo lo abandonó, perdió trabajo, el mundo lo despreció y dejó de ser valioso para su círculo íntimo, para la sociedad que antes lo había acompañado y recibido, su retribución fue que se terminó su trabajo y literalmente se arruinó. Daba pena leer el testimonio de esta hermana, acerca de su Padre, pero yo me pregunto: ¿qué camino escogió este hombre? El escogió el camino estrecho, la puerta angosta, la de dificultades y siguió a Jesús, a pesar de todas las circunstancias, le dejó un legado y testimonio a su hija, que para seguir a Cristo hay que escoger el camino y la puerta angosta, pero él, el padre de esta hermana, comprendió que Jesús era el camino que lo llevaría a la vida eterna, él todo lo dejó por Cristo, dejó la comodidad y la gloria de este mundo, y escogió el camino correcto. Pablo dijo que Moisés había escogido gozar «el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.» (Hebreos 11:26) y que esto para él fue un gran honor, y así creo que fue lo que descubrió el padre de esta hermana, él descubrió lo mejor, los vituperios de Cristo, ¿Qué escogerías tú?

UN FINAL DEMOLEDOR

     ¿Pero cuál será el final de la historia de nuestras vidas? ¿Cómo terminaremos?, me causa tristeza y dolor escuchar de algunos cristianos que dicen que todos moriremos de manera igual y que todo va a ser igual, que nada es importante, qué dolor será cuando ya sea demasiado tarde y entres en la tumba y mueras y despiertes como el hombre rico, y te veas en el infierno, qué dolor será cuando comprendas que cuando leías estas palabras, estimado lector, te burlabas de ellas, allá las recordarás, y dirás ¿por qué escogí este camino?, el camino de los vituperios de Cristo era el mejor, al igual que Moisés escogió el galardón, debí haber escogido así, y entonces llorarás. Pero ahí vendrán a tu mente estas palabras que leíste y estas palabras que Dios me guío a decirte, serán las que te juzguen, ya que despreciaste los vituperios de Cristo y escogiste el camino ancho y espacioso, y perdiste la oportunidad que te daba el Señor. Pero quizá no todo esté perdido, quizás digas, estimado hermano Rafael, Dios ha tocado mi corazón en este momento y deseo escoger los vituperios de Cristo, entonces te diré oremos, di conmigo estas palabras: Padre celestial acepto a Cristo como mi salvador personal, escojo el camino angosto, escojo los vituperios de cristo, pero líbrame de la condenación eterna, líbrame del infierno, perdona mis pecados, lávame y hazme una nueva criatura. Si tu hiciste esta oración y te arrepentiste de todo corazón, Dios escuchó esta oración y te perdonó, no lo digo yo, lo dice la Biblia, de aquí en adelante sigue a Cristo­; te aconsejo que compres una Biblia y la leas diariamente, diariamente ora a Dios y encomiéndate a él y asiste a una iglesia evangélica cristiana, en donde se predique la sana doctrina, el evangelio completo de Dios. Dios te bendecirá de aquí en adelante, Dios te bendiga, escríbeme y cuéntame tú también tu testimonio. Amén.

domingo, 14 de diciembre de 2014

EL NACIMIENTO DE JESÚS DE NAZARETH

NACIMIENTO DE JESUS

CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO
La Biblia dice en el evangelio de Mateo 1:18-25 “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.  José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.
Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel,
que traducido es: Dios con nosotros
”. El Señor Jesús nació hace 2000 años en la ciudad de  Belén, él nació  según las profecías bíblicas en esta ciudad, cuando el profeta dijo: ─
Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad─ (Miqueas 5:2). Aquí se cumplió la Escritura cuando el Señor nació en Belén, por cualquier circunstancia que fuere, Dios puso su voluntad sobre el tiempo ya que José y María tuvieron que ir allá, y ahí nació el Señor.

LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA DEL TIEMPO

En Gálatas 4:4 la Biblia enseña lo siguiente: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley”. ¿Cuándo se cumplió el tiempo? El tiempo se cumplió cuando nació Cristo, Dios envió a su Hijo. Hoy en día hay personas que dicen  que no saben si Dios los ama o no, que no perciben su presencia en las cosas que hacen, pero he aquí el contexto Bíblico en que se manifiesta que Dios envió a su Hijo, él no olvidó al ser humano, él lo creó y a causa del pecado se había interrumpido la comunicación, pero «en su tiempo» Dios envió a su Hijo para salvar al hombre. Dios no necesitaba enviar a su hijo a este mundo, éramos nosotros los que necesitábamos que Cristo naciera para salvarnos, en un acto de amor eterno, Dios envió al Salvador para que naciera en un humilde pesebre, pues no había lugar para ellos en el mesón. Hoy en día tampoco hay un lugar para Cristo en el corazón del hombre, Jesús está fuera de nuestras festividades, lo que al hombre le importa es lo que va a comer en ese día, cuánto licor tomará, qué regalos tendrán sus hijos, cuánto se divertirá. Navidad es humildad, pues el Rey del cielo vino a nacer humilde, mientras nosotros no entendemos que debemos desprendernos de lo que tenemos y compartirlos con los pobres, así como el Señor se desprendió de su Hijo y compartió con el mundo de su amor y comprensión.

UN PERVERTIDO ENGAÑO

Lamentablemente Satanás ha tergiversado esta conmemoración, y hoy se cree que Navidad es Papá Noel, Santa Claus, los nonos, los renos, el vestido, el pavo, los juguetes y todas las cosas superfluas, en donde no cabe Cristo. Ya no es un momento de intimidad en donde se recuerda que estas fechas son de recogimiento espiritual y en donde conmemoramos el nacimiento de Jesucristo ─nuestro Salvador─ no, sino que las prioridades son otras, he visto que en la mayoría de centros comerciales y moles de la ciudad de Guayaquil, no se menciona ni siquiera la palabra Jesús o Cristo o Salvador, mejor deberían cambiar el nombre de esta festividad y llamarla de otra manera, en un centro comercial escuchaba una canción de los renos, en otro escuchaba el cántico del tamborilero, o sea, son otros los personajes principales de la Navidad, menos su autor, que es Jesucristo.
No pretendo hacer un libro sobre este tema, solamente mis palabras son de despertar en ti, amigo que me lees, un pequeño pensamiento de sorpresa, en donde te preguntes ¿si es acaso así como Dios quisiera que conmemoremos el nacimiento de Jesucristo en este mundo?

EL VERDADERO PROPOSITO

En Filipenses 2:5-11: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. Observe como Dios dice aquí que «haya» o exista este «sentir» en nosotros, o sea que imitemos a Dios en lo que él hizo, cuando dice que no estimo «el ser igual a Dios» o sea que siendo Dios, no le importó y se humilló, ¿por qué se humillo? Porque vino aquí a ser «un siervo», un hombre ─pobre─ o no vamos a decir que él nació en un palacio, en cuna de oro y comía con cuchara de plata o jugaba con unicornios, no, él fue un humilde «hijo de carpintero» así lo dice la Biblia, sabía su oficio, Jesús era un carpintero humilde, ─no nos avergoncemos de aquello─ él nació, vivió y murió como un hombre de condición humilde, una vez dijo «el Hijo del hombre, no tiene donde recostar su cabeza», señal de pobreza, no vivía en un palacio. Cuando Pilatos le preguntó si él era rey, él le dijo que sí, pero que su reino no era de este mundo, claro que no era de este «mundo», jamás para el verdadero cristiano este mundo constituye su verdadera patria, pues nuestra patria verdadera está en los cielos, (no hablo de no obedecer las leyes de nuestro país o de proclamar no ser ecuatorianos, entiéndase bien), hablo que para el verdadero creyente este «mundo» no es nuestro lugar, estamos de paso, somos ciudadanos del reino  celestial en donde tenemos a nuestro Rey, que es Cristo.

CONCLUSIÓN NAVIDEÑA

¿Qué sacamos diciendo todo esto? La biblia enseña que «somos la sal de la tierra», ¿para qué sirve la sal? En el tiempo antiguo, la sal era un preservante de las comidas, si querías que la comida no se corrompiera la salabas con sal, y de esta manera preservabas los alimentos, ya que no había refrigeradoras como hoy. ¿Pero, por qué te digo esto? Es para que comprendas que la labor del cristiano, es hablar de Cristo, «a tiempo y fuera de tiempo» con el único propósito de hacerte ver lo que verdaderamente tiene sentido para Dios. Hablamos del «mundo» y hemos explicado muchas veces lo que es el «mundo», un sistema de cosas que Satanás ha ideado para corromper la mente del hombre. No corrompamos la Navidad, en este tiempo, conmemoremos el nacimiento de Jesucristo en este mundo con humildad y sobriedad, pero sobre todo deja que también Jesucristo nazca en tu corazón, te invito a que lo dejes entrar a tu vida, has esta oración conmigo: “Señor reconozco que Jesucristo es mi Salvador, permito que él nazca en mi corazón, cámbiame y transfórmame, perdona mis pecados y rebeliones contra ti, y límpiame de todos mis pecados con la sangre de Cristo, mi salvador”. Si hiciste y repetiste esta oración con fe, Dios perdonó tus pecados, no lo digo yo, lo dice la Biblia, te aconsejo que compres una Biblia, léela diariamente, ora a Dios todos los días y que él sea el amigo diario que necesitas, y verás como Dios comenzará una obra maravillosa en ti esta Navidad y todas la Navidades siguientes, mientras Dios te dé vida en este mundo, que el Señor te bendiga. Amén.

sábado, 6 de diciembre de 2014

JESUS: CAMINO, VERDAD Y VIDA


" Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”Juan 14:6
JESUS

¿Quién es el camino?
     Un camino, es un lugar en el cual podemos transitar y por el cual podemos trasladarnos de un lugar a otro, en la antigüedad los caminos eran importantes, pero ahora ellos son vistos como algo comunes, por ellos se podía transitar, se transportaban las cosas diarias, personas, mercancías y un sinnúmero de cosas que contribuyeron a que fuesen importantes en la vida de los pueblos y naciones. Hoy en día existen muchos caminos y poseerlos en abundancia nos aleja de la concepción de que son importantes. En el tiempo antiguo eran cosas importantísimas y es que por ellos el ser humano podía realizar su existencia. Jesús dice que él es el camino, que él es la persona más  importante entre el ser humano y Dios, no existe otro vehículo para llegar al Padre, en el cual podamos embarcarnos, solamente al Señor en su misericordia pudo darnos un camino, un vehículo para poder llegar a él, y esto lo hizo posible a través de su Hijo Jesucristo, nuestro Salvador, nuestro redentor, ningún hombre puede ocupan el lugar de Cristo, ya que él es el «camino».
      Hoy en día se ha enquistado la siguiente frase filosófica, «todas las religiones nos llevan a Dios» al igual que la frase antigua que existía en el tiempo de Jesús y que manifestaba que “todos los caminos conducen a Roma”, pero esto es una mentira de Satanás, porque ninguna religión te lleva a Dios, aquí el Señor Jesús deja establecido que solamente él es «el camino» y no existe otro para poder llegar a Dios. También se dice que «todas las creencias tienen un pedacito de verdad de Dios». Pero en verdad todos los pedacitos de Dios que existieran los tiene la persona de Cristo, no te dejes engañar. Hoy te digo ─ninguna religión te lleva a Dios─ Jesús no vino a fundar una religión más, él vino a darte una salvación, él vino a darle la salvación a tu alma, «Jesús no es religión, es vida», y sólo Cristo es «el camino»,  no existe algún otro camino que nos acerque de alguna manera a  Dios. Cristo no vino a dejarnos una religión, el vino a darnos una salvación, la salvación del pecado y de la muerte, (Juan 3:16); sólo Cristo conoce a Dios y nos lleva a él, ya que «él es el camino».

¿Quién o qué es la verdad?
     La «verdad»  es un  concepto muy amplio, muy filosófico, muy personal, que abarca muchas cosas, cada persona puede tener su verdad, todos podemos tener nuestra verdad, pero sólo existe una gran verdad, y esa es la que nos da Dios y se encuentra en su Palabra. Nosotros no podemos poseer la verdad absoluta de Dios, ya que nuestra verdad muchas veces resalta más para nosotros  que la de él, y en ocasiones resulta que es más importante que la de Dios, a veces nuestra verdad anda oculta y divaga en nuestros propios conceptos, experiencias y sentimientos personales. No es lo mismo «la verdad» de un hombre sencillo del campo, que «la verdad» de un hombre citadino, o «la verdad» que ocupa la mente de un pobre que «la verdad» que concibe un hombre rico y acaudalado; no es lo mismo «la verdad» para un hombre común que para un político que anda haciendo la cosa pública. Existen muchas verdades, unas son diferentes de las otras y varía mucho en cada persona, depende de su «concepción del mundo» y de lo que crea que sea «la verdad». Existen verdades generales así como particulares, ejemplos, muchísimos, hoy el mundo se enfrenta a las verdades de un grupo radical que pretende imponer su gobierno y su forma de ver el mundo en medio-oriente, muchos nos asombramos de esto ya que lo hacen con mucha violencia, asesinando y degollando a personas occidentales, para este grupo, que son miles, esa es su verdad. La verdad para ellos es esa, quizá muy horrible o injusta, pero para ellos dentro de su concepción ésta es la mejor. Un ejemplo antiguo, el caso de Alemania en la segunda guerra mundial, ellos sucumbieron bajo la verdad de un individuo que los llevó a la catástrofe, era su verdad, murieron por ella. Aunque para nosotros, esta verdad se ve hoy fea y disparatada, ellos en su momento la tenían como la mejor, la que llenaba sus vidas y por esa verdad sucumbieron. Otro caso, hace muchos años, en Estados Unidos un grupo fanático liderado por un hombre aparentemente cristiano, les había prometido el cielo a sus seguidores, los engañó, los envenenó y todos se suicidaron tomando de un veneno, era su verdad colectiva, ellos pensaron que hacían lo correcto, murieron porque creían en una verdad aparentemente buena, pero era errónea y equivocada. Así también, muchas veces pensamos que lo que nosotros pensamos es lo correcto, que andamos en la verdad, que nuestros caminos nos conducen a la vida, a la felicidad, pero en verdad no lo son, la Biblia dice que hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero que su fin es la muerte. La gente toma caminos y verdades equivocadas, ¿cómo darse cuenta de eso?, no lo podemos hacer cuando nosotros estamos andando en caminos y verdades erradas, muchos cuando mueran, recién en ese momento se darán cuenta que andaban por un camino equivocado y en una verdad errada, ¿se acuerdan del hombre rico y Lázaro?, el hombre rico fue  hasta que murió, que se dio cuenta de que su vida había sido equivocada, que la verdad en la que andaba no era una verdadera verdad, y estando en el infierno vio su realidad, allí la quiso cambiar diciéndole a Abraham que envíe a alguien desde allí para que convenza a sus familiares de que no vengan a ese lugar de tormento. Así pasa, muchos se darán cuenta cuando ya sea demasiado tarde, cuando ya no exista remedio y no tendrán ya otra oportunidad, como le pasó a este hombre. Pero hay una solución, si tú escrudiñas la escritura, si lees la Palabra de Dios, en donde está dicha la verdad de Dios, en donde está escrita el camino verdadero de Dios, y será en ella, cuando  la aprendas, cuando la atesores en tu corazón y la pongas por práctica, solamente ahí te podrás dar cuenta si vas por un verdadero camino y si tu vida anda en la verdadera verdad. La Biblia dice: “lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”, la palabra de Dios es  una lámpara a mis pies espirituales y es lumbrera  a mi camino de vida, si ando en ella, ella no permitirá que me equivoque, si la leo constantemente andaré por ella iluminado siempre y no perderé jamás el rumbo correcto, andaré por el verdadero camino, el camino de Dios. Cuando el Señor  Jesús estuvo frente a Pilatos le dijo que él tenía la verdad, que él era la verdad y él respondió: «¿qué es la verdad?», porque para Pilatos «la verdad», era “su verdad”, la que él concebía, la que él pensaba, la que le habían enseñado de niño, la que había aprendido, la que estaba ejerciendo, pero no era la «verdad de Dios», la Biblia dice: “vivifícame en tu palabra” “tu palabra es verdad”, porque para Dios su palabra escrita, es la verdad. La verdad de Dios es eterna, ella es inmutable, no tiene parangón con la verdad del hombre, no se acerca a nuestra mente, ni en lo más mínimo. La verdad de Dios muchas veces no es la nuestra, él dice que “nuestros caminos, no son sus caminos”, Dios es más alto, Dios es más sublime, Dios no tiene parangón, ni su mente ni su corazón se parecen a los nuestros. En el ámbito espiritual, Dios es absolutamente diferente, nuestro corazón y mente están lejos de Dios, por eso él nos ha dejado, en su palabra, escritas todas las cosas, para que nosotros podamos entenderlo y comprenderlo. Jesús nos vino a mostrar al Padre, nos vinos a revelar a Dios. Tomás le dijo al Señor: "Muéstranos al Padre y nos basta", el Señor le dijo: "Tanto tiempo estoy con vosotros y no me conoces”, “El que me ha visto a mí, ha visto al padre", él es el revelador del Padre porque vino de Dios, y salió de Dios. Jesús revela al Padre como es en realidad, como es Jesús: su carácter, su amor, su dedicación, su misericordia, su justicia, así es el Padre.

El hombre es limitado, sus pensamientos son limitados, poco conocemos del mundo espiritual y por lo tanto  la verdad total de Dios no la podemos entender en su totalidad. Cuando el apóstol Pablo una vez tuvo una visión  manifestó que había sido llevado al tercer cielo, al paraíso de Dios,  y dijo: «cosa que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha guardado», o sea que Pablo pudo tener el conocimiento de cómo es el cielo ─y se quedó asombrado─  tal es así, que dijo que nadie nunca había visto ni escuchado esto. Imagínese que usted y yo ni ninguna persona jamás podremos comprender, con nuestras limitadas mentes, las cosas que existen en el cielo. Por eso decimos que no podemos entender cien por ciento a Dios, y que si lo hacemos es a través de su Hijo Jesucristo, él le ha dado a entender y conocer, el Señor le dijo a Tomás , «tanto tiempo estoy con vosotros y no me conocéis», «el que me ha visto a mí, ha visto al Padre», Jesús nos vino a hacer un resumen de lo que es Dios, de su amor, de su poder, de su gracia, en él podemos comprender su profunda misericordia, como es Jesús así es el Padre. Que maravilloso que sólo tengo que tener a Cristo en mi corazón para comprender cómo es Dios, que lo poquito que Dios me muestra de él, de lo inmensurable que es, lo puedo saber a través de Cristo. Él vino a mostrarnos a Dios y esto es suficiente para el hombre, a través de Cristo conocemos las verdades del Padre. El Padre nos ha mandado  a su hijo Jesucristo, para que comprendamos como es él, y para saber cuál es la verdad, y comprender cuál es el camino, sin el Señor Jesucristo no podemos entenderle, ya que «él es el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por él».

¿Pero qué es la vida?
     El concepto de vida que tenemos está limitado a nuestra existencia terrenal, y no podemos concebir que exista otro concepto de vida, el hombre no entiende que hay una vida eterna más allá de la que tenemos, que ésta es solo un pedacito que el ser humano tiene, que su alma y espíritu son eternos, y es porque nuestra mente es finita y parcializada. Jesús dice que él «es la vida», él dijo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.  El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38),  él tiene el agua viva, Dios es vida, LA MUERTE NO HABITA EN ÉL, PARA DIOS NO EXISTE LA MUERTE, JAMÁS ESTA SE APODERARÁ DE ÉL, el Señor Jesús dijo: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre”. (Juan 10:17-18). «Yo pongo mi vida para volverla a tomar» Seamos veraces ─esto ni de chiste podemos decirlo nosotros, pero ni de broma, nosotros en verdad andamos siempre pendientes de que no se nos termine la vida, andamos sojuzgados por la muerte. Pero aquí está Cristo, él nos promete «la vida», él dijo: “yo soy la vida”, esa vida que te resulta huidiza, pero que para el Señor Jesús es algo natural, ya que él es la fuente de vida, y que sólo en él podemos encontrar «la vida», cuando este cuerpo se desplome y muramos, Jesús nos dará «la vida eterna»,  él nos mantendrá «vivos», pues él es la vida.

UNA LIBERTAD CONDICIONADA A LA VIDA
     No todo ocurre como lo pensamos, las cosas no están dichas ni escritas, solamente suceden, unas por la voluntad y libre albedrío de las personas y otras por la voluntad de Dios, nuestro libre albedrío para Dios es importante, ya que somos como él,  tenemos un corazón, tenemos una libertad otorgada por Dios, podemos ir donde queramos, donde nos sintamos bien, esa es nuestra libertad, es la libertad que nos ha dado Dios, podemos hacer el bien, y podemos hacer el mal, podemos arrepentirnos, así como también no arrepentirnos, esa es nuestra decisión, ese atributo  donado por Dios, radica en la soberanía de Dios, ya que nosotros somos hechos a su imagen y semejanza. El hombre al igual que Dios, es soberano; podemos hacer el bien, como podemos hacer el mal, en cambio Dios no puede  hacer el mal, él no es hacedor de mal ni tienta a nadie a hacer el mal. Satanás pudo hacer el bien, pero escogió el mal, Dios no se lo impidió, Dios respetó la decisión de él, así como respeta la del hombre, él jamás fuerza a una persona a hacer el bien o el mal, él desea que en nuestros corazones decidamos, él no ha creado "robots", él ha creado personas hechas a su imagen y semejanza, él ha creado personas con sentimientos, con corazones, que le amen, que le adoren, porque así lo deseen hacer, no porque nadie los obligue a hacerlo, sino que por la voluntad propia nuestra lo deseemos hacerlo. Dios recibe adoración por amor, por devoción, por gratitud, porque sus hijos así lo han decidido hacer. Dios se agrada con el hombre que lo adore porque así lo quiere, no porque él lo obligue, Dios se agrada de la adoración voluntaria.  A  Satanás le gusta obligar a que lo adoren, le gusta persuadir a que así lo hagan, él  busca la adoración obligada, comprará esta adoración, él le pidió a Jesús que lo adorara (Mateo 4:8-9), que lo adorara por dinero, prometió darle las riquezas y reinos de este mundo para que postrado lo adore. Satanás desea ser adorado como Dios,  pero no puede lograr que lo hagan por libre albedrío o por decisión personal y entonces él ha escogido la adoración indirecta. A él lo adoras por lo que él tiene, los reinos de este mundo, a él lo adoras cuando te sometes al sistema pecaminosos de este mundo, a él lo adoras cuando eres engañado por las sutiles herramientas de seducción e inducción de los pecados sexuales, lo glorificas cuando admiras y veneras lo que produce su sistema pecaminoso, y cuando te sometes a sus influencias.

NADIE VIENE AL PADRE SINO POR EL
     Existe la creencia equivocada de que podemos ir a Dios a través de los “santos”, que la gente los reconoce y les dicen o los nombran así, pero esos hombres santos jamás te podrán llevar a Dios, él dijo, “nadie viene al Padre sino por mí”, él estableció desde el principio de su ministerio que el hombre jamás podría llegar a Dios por sí mismo, ni a través de otros, Jacob visualizó una escalera que venía desde el cielo hasta la tierra y que ángeles subían y bajaban y llamó a aquel lugar Betel, aún este hombre no pudo llegar a  Dios, él vio una escalera entre el cielo y la tierra, nadie puede llegar a Dios por sí mismo.  Unos dirán yo si lo hago a través de las oraciones, esto es verdad, Dios no desprecia el corazón contrito y humillado, Dios escucha al hombre, pero lo que la oración no puede hacer es salvarte, sólo Cristo salva y sólo a través de él tienes acceso al Padre, “nadie viene al padre sino por mí”, dijo Jesús, nadie se escapará e irá a Dios través de otro medio sino a través de su Hijo Jesucristo. Por mucho que llores o inventes algún medio para no usar a Jesús, esto será algo fútil y tonto. Dios ha puesto sus reglas eternas y sólo recibe al hombre  a través de Cristo, así lo dice la Biblia.

UNA DESICION FINAL
     Jesús dijo estas palabras, sólo resta calificarlas de verdaderas o mentirosas, déjame expresarte que si tú crees que son verdaderas, lo que tienes que hacer es aceptar a Cristo en tu vida, ya que él  es el camino, él es la verdad, él es la vida. Cristo es el único intercesor ante el Padre, no existe otro camino, no existe otra verdad, sólo él es el camino. En el cementerio de Guayaquil en una de sus puertas reza una leyenda que dice: "el que por esa puerta entraré jamás saldrá", y también existe otra que dice las palabras del Señor  Jesús: “el que en mí cree aunque esté muerto vivirá", las dos frases son verdaderas, la una es una reflexión que el cuerpo que entra ahí, ahí se quedará y la otra es la de nuestro Señor que dice que aunque estés muerto, si en él crees, vivirás. Algún día el Señor llamará a los muertos con “voz de trompeta” y resucitarán, dice la Biblia, porque Jesús es vida, todos los que murieron con Cristo de ese cementerio saldrán, a la voz de Cristo, saldrán como hombres resucitados por el poder de vida que tiene el Señor Jesús, yo te invito a que aceptes a Cristo en tu corazón,  aceptes el maravillosos camino que él te ofrece, la verdadera verdad que Dios tiene y que es él, la vida que te proporcionará la vida eterna. Haz una oración sencilla, orar es conversar con Dios, mediante una sencilla oración de fe y con todo tu corazón repite estas palabras: «Señor que estás en los cielos, me arrepiento de mis pecados, acepto que Cristo es el camino, aceptó que Cristo es la verdad, aceptó que Cristo es la vida, perdona mis iniquidades, hazme una nueva criatura,  te entrego mi vida a ti,  en el nombre de Jesús, amén». Si así lo hiciste, Dios perdonó tus pecados, ahora eres «una nueva criatura», no porque lo digo yo, sino porque lo dice la Biblia. En Dios hallarás consuelo y paz para tu alma siempre, no desaparecerán tus problemas pero de aquí en adelante tendrás a alguien con quien compartirlos y ese es Jesús. Te aconsejo que compres una Biblia, léela dirimente, ora al Señor cada día y hazle saber a Dios todas tus necesidades, usa la oración en primer lugar para alabar a Dios, y congrégate en una iglesia cristiana evangélica, donde se predique el evangelio completo, y verás que Dios te bendecirá por siempre. ¡Que Dios te bendiga!


sábado, 29 de noviembre de 2014

FRACASO O VICTORIA

COLISEO ROMANO

     La Biblia dice en Juan 16:33: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” El Señor les dijo estas palabras a sus discípulos sabiendo lo que les depararía el futuro, ¿pero, por qué les dijo que debían confiar en él? ¿Qué era el mundo para ellos? Para los de ese tiempo el mundo era lo que le rodeaba, el sistema religioso, las cosas comunes, los romanos que los dominaban y oprimían, todo eso constituía el  mundo, y el Señor añade que en ese tipo de mundo ellos tendrían aflicción. El mundo para algunos es todo lo que observamos y tenemos a nuestro alrededor, el mundo también es todo lo que el sistema de Satanás nos ofrece, la facilidad y la felicidad que nos  nubla la mente, los deseos carnales que nos son ofrecidos a diario en los diferentes medios de comunicación, que colma nuestra mente y corazón, y que promete darnos felicidad. Es el conjunto de cosas que nos rodea y que creemos que nos va a hacer felices, así el mundo nos ofrece muchas cosas que nosotros queremos,  así como el pecado, las cosas que entran por nuestros ojos, lo que anhela nuestro corazón. Pero volviendo al tema de los discípulos, el mundo era representado por el sistema de cosas que ellos tenían en ese momento, tales como los sistemas que los dominaban, ¿pero por qué Dios había permitido que así los dominasen de esta manera, atrapados en un mundo de opresión, de terror, de impuestos, de cosas que no podían dominar,  tales como la tortura y un sinnúmero de vejaciones que ellos tenían a su alrededor?, esto no era bueno, era algo feo para los cristianos de aquella época. Pero el Señor Jesús les dijo también que este mundo los aborrecería, que cuando estuvieran contra ellos este mundo, él ya se los había advertido. El mundo pensaría que estaban obedeciendo a Dios cuando los maltratasen, pero no era así, estarían equivocados, que muchas veces les iban a hacer daño pensando que de esta manera agradaban a Dios, y que al hacerles mal pensarían que esto que hacían era algo bueno, y hasta inclusive sentirían que esto glorificaba a Dios. 

     El apóstol Pablo mismo, pensaba que estaba haciendo algo bueno, pensaba que todo lo que hacía, agradaba a Dios, él había comenzado a maltratar a los cristianos, a perseguirlos, a condenarlos, a sacarlos de sus casas y a consentir en sus muertes. El mundo los aborrecería y empero el Señor les dice que  ellos debían confiar ya que “ yo he vencido”. Dios ha vencido al mundo,  Dios tiene poder, Dios ha vencido a Satanás, si  usted lee la historia sabrá que todos fueron muertos a causa del nombre del Señor Jesucristo y de su evangelio, el mundo aparentemente los venció, pero no fue verdad, no fue la realidad, ante el mundo los cristianos fueron vencidos, pero llegado el tiempo los cristianos vencieron, el mundo romano fue vencido por los seguidores de Cristo, desde que ellos lo crucificaron en una cruz allí mismo comenzó su ruina y decadencia, porque lo que no comprendieron es que cuando hacían esto, en verdad ese hombre al que estaban ejecutando iba a ser  el causante de su ruina y que sus seguidores triunfarían después de 300 años, cuando el imperio romano declararía que la religión del imperio era la cristiana. Ya Pablo en sus escritos menciona a los de la casa de César, el emperador, los sirvientes de César eran ya cristianos, el mundo sucumbiría bajo el poder de Jesús. 300 años bastaron para que así fuese, fueron años de sufrimiento, pero estos  fueron suficientes para conquistar a los romanos, ese mundo que les hizo tanto daño fue vencido por los cristianos. En Italia, en Roma está el circo romano, todavía existe, todavía podemos ver sus ruinas, pero ellas son el reflejo de que hubo un tiempo en el cual muchísima gente murió allí, muchísimos cristianos murieron allí en ese circo, estos muros son testigos del poder de Jesucristo, pero los romanos creyeron que los cristianos fueron vencidos allí, pero lo correcto es decir que ellos triunfaron allí. Bastó ese tiempo para que los romanos aceptarán a los cristianos y se convirtieran al cristianismo y luego su imperio pasó a ser cristiano, el mundo no venció, Cristo venció, su poder fue más grande, sus palabras no pasaron por alto.

      Cuando muchas veces vemos que las cosas no suceden como pensamos, nos sentimos decepcionados y nos ponemos tristes, creemos que no está sucediendo como Dios quiere, pero el tiempo de Dios no es el mismo del hombre, el tiempo de Dios es distinto, lo que a uno le parece que es lo correcto no lo es para Dios, a veces parece ser que se fracasa, que todo se viene abajo, que se está perdiendo la batalla,  pero en verdad Dios la está ganando, Dios está triunfando, Dios está venciendo, en verdad parece ser que tú estás muriendo, que tú estás perdiendo,  pero en verdad a los ojos de Dios cuando incluso tú mueres nada está terminando, tú piensas que todo se está destruyéndose a tu alrededor, pero en verdad Dios está componiéndolo todo, tu muerte Dios la usa para beneficiar a otros, tu enfermedad Dios la usa para su gloria. Recordemos al apóstol Pablo, él era enfermo de la vista, le pidió al Señor que lo sanara, pero Dios le dijo que su poder se perfeccionaba en su debilidad. Dios usa tus enfermedades para perfeccionar su poder, Dios usa tus debilidades para glorificarse, Dios usa tus fracasos para volverlos triunfos, los triunfos de Dios se fundamentan en nuestras debilidades, ¿por qué? Porque “yo he vencido al mundo”, Dios siempre está venciendo, él no pierde ninguna batalla, todas las ha ganado, y eso lo sabe Satanás, a él le interesa que tú creas que estás vencido, pero en verdad Dios está venciendo a Satanás, sólo que en ese momento no lo parece.

     Muchas veces las cosas no son como parecen,  a veces parece que están perdidas, pero esa pérdida Dios la toma para vencer, Dios está en el control absoluto de tu vida, por supuesto si Dios está en tu corazón como Señor. A veces existe confrontación entre lo que pensamos y  lo que Dios piensa, y por eso no comprendemos sus propósitos en nuestras vidas, la Biblia dice que para Dios sus caminos no son nuestros caminos, que sus pensamientos no son nuestros pensamientos, y es por eso que nos cuesta entender lo que nos pasa.

     A veces parece que el mundo está ganando en verdad, sin embargo Dios está ganando, Dios ha ganado siempre, Dios es supremo, él sabe todas las cosas, él ha vencido todas sus batallas, Dios no ha perdido ni una, Dios no ha perdido una guerra nunca, pero para nosotros muchas veces resulta que eso que nos pasa lo vemos como una pérdida, pero para Dios en verdad es una ganancia. Pablo dijo antes de morir: para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia, él no tomaba la muerte como una perdida, él tomaba la muerte como una ganancia, tu muerte es una ganancia para ti mismo y para Dios, la la muerte para el cristiano no es una derrota, para el mundo el hombre al morir muere derrotado y todo termina ahí, para Dios la muerte es un camino para mostrarte que sigues vivo y que te espera algo mejor: la vida eterna, en la muerte no termina todo, recién empieza la vida, la vida en el cielo con Cristo.

     Dios se da el tiempo necesario para ejecutar sus planes, en nuestro entorno muy limitado por nuestros años de vida parece ser que no se cumplen las cosas de Dios, porque creemos que al morir todo termina, pero no es así, no termina, Dios no termina su plan cuando nosotros morimos, él continua con sus promesas hechas, él sigue ejecutando su plan en su tiempo, en sus plazos, no en los nuestros o en los que nosotros pensamos, Dios actúa en el tiempo que estima sea el necesario, el tiempo para él no es de preocupación, para él los años no son obstáculos, para nosotros con vidas tan efímeras nos acongojamos por el tiempo, pero Dios es soberano del tiempo, a él le bastó 300 años y venció, se cumplió lo que prometió, él venció al mundo, el cristianismo se impuso, la cruz y la salvación de Jesús se impusieron en el mundo.

Un caso tremendo.
     La historia registra el caso de los misioneros evangélicos estadounidenses, que vinieron a evangelizar a los aucas en Ecuador, su motivación fue evangelizar esta tribu indígena, sus métodos quizá no fueron apropiados, todo resultó en una tragedia, ellos murieron de la mano de esta tribu, para el mundo fue un fracaso, las palabras de Jesús remarcan aquí: “confiad yo he vencido al mundo”, ¿pero cómo puedo decir que Jesús venció al mundo aquí, si se perdieron vidas valiosas de hombres inocentes? Sería la preguntas base, pero después de años el Señor contestó, aquí en este artículo se dice que el final valió la pena, Jesús venció al mundo, él lo hizo, aun los indios que mataron a los misioneros recibieron la salvación en sus vidas, este acto que para los hombres fue un fracaso, para Dios no lo fue, esto dio resultados tremendos, esto abrió la puerta para el evangelio en nuestro país , Jesús venció al mundo, ellos tuvieron aflicción, pero “confiad” dice el Señor “yo he vencido al mundo”.

Conclusión
     ¿Quieres saber cómo termina la historia?,  según muchos historiadores, la mayoría de los discípulos murieron trágicamente, Jesús les dijo que confiaran en él, que él había vencido al mundo, que en el mundo tendrían aflicciones pero que confiaran, que en sus vidas siempre habrían problemas, pero ellos murieron defendiendo el evangelio de Jesucristo, murieron afligidos por el mundo, unos fueron crucificados, otros fueron degollados, otros murieron a espada, etc., ante los ojos del mundo ellos fueron unos fracasados, murieron por nada, su causa fue perdida. Durante las escenas de ajusticiamiento en el circo romano la gente se reía y gozaban cuando los cristianos eran quemados vivos o comidos por los leones, pero aun ahí la frase de Jesús resonaba en sus mentes: “confiad yo he vencido al mundo”, ¿cómo es posible que ellos confiaran en ese momento tan adverso?, el Señor aparentemente estaba siendo derrotado con la muerte de ellos, sus vidas en consecuencia no habían, valido la pena, Jesús no estaba venciendo según se veía. Muchos escritos manifiesta que los cristianos morían en las hogueras cantando al Señor, eso les hacía mella en la conciencia a los romanos, pero esas muertes fracasadas aparentemente por estos hombres valientes, para Dios constituía victorias, en 300 años ese imperio tan grande caería sumido por los cristianos, ese coliseo en lugar de ser un monumento a la sepultura del cristianismo fue un trofeo a la fe y al valor de estos hombres, Jesús venció, el cristianismo venció, tenía razón el Señor cuando dijo:  “yo he vencido al mundo”,  el venció a Satanás en la cruz del calvario y el venció también  a los que lo crucificaron , los romanos, fueron vencidos por Jesús, las palabras de Jesús resultaron gloriosas y llenas de una poderosa victoria, todo el fracaso de estos hombres en que aparentemente ante el mundo fueron un fracaso absoluto, eran en vendad victorias, los misioneros no murieron en vano, su misión a los aucas no fue fracasada, fue una victoria, sus asesinos se convirtieron al cristianismo, sus esposas terminaron siendo misioneras. 

     ¿Quieres unirte a este grupo victorioso? ¿Quieres que tus fracasos sean convertidos en victorias en Jesús?, únete a él y confía en sus palabras, acepta a Cristo como tu único y suficiente salvador, deja que el Señor venza el mundo a tu alrededor y deja que tus fracasos se conviertan en victorias. Si así lo decides, repite en tu mente esta oración: “Señor te pido que perdones mis pecados, acepto a Cristo como mi Salvador, hazme una  nueva criatura, te entrego mi vida a ti, en el nombre de Jesús, amén”. Si hiciste esta oración de  todo corazón y con fe, Dios te ha hecho una nueva criatura, Dios te ha transformado en un nuevo ser, has nacido de nuevo, ahora él te recibe como hijo. Cómprate una Biblia y léela todos los días, ora al Señor diariamente, establece una relación amigable con él, él es tu amigo, asiste a una iglesia cristiana evangélica en donde se predique el evangelio completo y Dios te bendecirá ahora y siempre. Escríbeme, quisiera saber de ti, y oraré por ti, si así lo deseas. ¡Dios te bendiga!


viernes, 14 de noviembre de 2014

¿QUÉ FE NECESITO TENER PARA SER JUSTO?

justo

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”. (Romanos 1.17)

     ¿Q
ué es vivir por fe? ¿Qué es ser justo? Son dos palabras con mucho significado. Dilucidemos la primera palabra ¿qué es ser justo? Quisiera manifestarte que el apóstol Pablo hace una referencia a un versículo del antiguo testamento y que se señala en (Habacuc 2:4). “He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá”. En todo caso la biblia menciona acerca del justo, ¿pero quién es el justo delante de Dios?, porque ninguno es declarado justo por sí mismo, sino a través de la fe (Gálatas 3:11)Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fe vivirá”. Siendo que el justo es aquel que es inocente, aquel que es recto, aquel que guarda la palabra de Dios, somos declarados justos por Dios a través de Jesucristo, no por merecimiento. (Filipenses 3:9) dice: “Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es POR LA FE DE CRISTO, la justicia que es de Dios por la fe”. Nótese que la justicia nos viene por tener fe en Cristo, no nos viene por nuestras obras o virtudes, la justicia se nos declara por Jesucristo y luego dice que la justicia de Dios es por la fe. La justicia del hombre existe, pero la justica de Dios también, las dos justicias para nada se parecen, la una es humana y la otra es divina, la justicia del hombre es particular y terrestre es sólo para esta vida, la justicia de Dios es celestial y demanda fe. Lo que hacemos nosotros de justica aquí es de aquí y solamente repercute aquí, es humana, pero la justicia divina es para siempre y por siempre y es ganada por medio de Jesucristo.  Esta justicia de Dios nos declara justos, no somos justos porque lo merecemos, sino por lo que hemos heredado de nuestro Señor y Salvador, sólo él es justo, y por ende por la fe somos justos. Podemos decir entonces que las dos palabras van de la mano. ¿Si somos justos es por la fe en Jesús?  JUSTO Y FE van de la mano, no podemos ser justos sin fe, y tampoco si existe fe podemos ser injustos, ya que la fe en Jesucristo nos lleva a que Dios nos declare justos. Pero (Hebreos 10:38-39) declara: “Ahora el justo vivirá por fe; Mas si se retirare, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdición, sino fieles para ganancia del alma”. Recordemos ahora, ¿puede ser que esta declaración permanezca para siempre?, sí, Dios nos desea declarar justos por siempre, pero dice la escritura en este pasaje que si se “retirare” no agradará a mi alma, luego el apóstol Pablo dice que nosotros no somos aquellos que nos retiramos para perdición, si te retiras de la fe, ya no puedes ser justo ante los ojos de Dios, porque sólo la justicia de Jesucristo nos hace justos. Si vuelves a pecar una vez ganada la salvación, ya la culpa no es de Dios, es tuya o mía, somos nosotros con nuestro “libre albedrío” que dejamos de seguir a Jesús, él desea y anhela nuestra fidelidad, pero somos nosotros los que decidimos seguir con la fe en Jesús. En (2ª. Corintios 5:21) dice: Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”. Dios nos ha declarado justos a través de la justicia en Jesucristo, también notamos que la conclusión a la que debemos llegar es que el justo (el que obra rectamente, el que es fiel a Dios, el que lleva una vida consagrada) por medio de la fe obtendrá vida, la vida que en Cristo logramos.

UN FINAL ESPERANZADOR
     La Biblia dice: “el justo por la fe vivirá” (Romanos 1.17) otra versión dice: “Pues el evangelio nos muestra de qué manera Dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin. Así lo dicen las Escrituras: El justo por la fe vivirá.” (Romanos 1:17 (DHH))  La fe es la que nos hace justos dice la escritura, ¿pero qué fe?, muchos tienen fe, fe en sus actitudes, fe en su intelectualidad, fe en sus negocios, fe en sí mismos, fe en sus fortunas, fe en sus hijos, fe en su familia, fe en sus creencias ancestrales, fe en su suerte, nuestros antepasados tenían fe en sus ídolos, y en fin existe fe en muchas cosas, pero esta fe de que hablamos es carnal, es humana, es intelectual, Dios nos da una fe mucho más alta, fe en su Hijo unigénito, la fe en Cristo. Esta fe jamás nos defraudará ya que está fundamentada en el Hijo de Dios. ¿Cuál es tu fe? ¿En qué se fundamenta? ¿Es una fe genuina delante de Dios? ¿Es una fe intelectual? ¿Es una fe tradicional? Podemos tener innumerables clases de fe, la biblia dice en (Hebreos 11:1):Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. ¿Deseas que Dios te declare justo? Claro que sí, cuando mueras y estés en la presencia de Dios, que bueno sería que estés delante de Abrahán o de Enoc, o de Noé, y que te goces con un montón de justos. Estos hombres que fueron declarados justos y rectos, algunas veces el Señor les dijo que eran perfectos, ¿por qué? Solamente por la fe. Recuerda somos justos por fe, no porque seamos verdaderamente y realmente justos, porque ni cumpliendo toda la ley somos declarados justos, (Gálatas 3:11) “ Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá”;  observa que ni aún cumpliendo toda la ley puedes llegar a ser justo, Dios no te puede justificar si cumples toda la ley y no fallas en nada, sólo por la fe en Cristo, Dios puede obrar un milagro en tu vida, sólo por la fe en el Señor Jesucristo Dios te declara justo delante de él. No hay otra opción para el hombre sino el acudir a Cristo, para así ser declarado justo. Es como si en un juicio hubieras cometido un gran delito, y fueses a juicio por ese delito, todas las pruebas están en tu contra, el juez va a declarar en cualquier momento tu culpabilidad y vas a ir a la silla eléctrica a recibir tu sentencia de muerte, pero de pronto viene Jesús, él le dice al juez que él va a recibir la sentencia por ti, que te libere de todo cargo, que él se va a hacer cargo de todo, que él va a recibir el castigo que tú mereces. El juez muy a su pesar pero en vista de esta petición hace una excepción y te libera y Jesús recibe el pago de todo tu pecado, él va a la silla eléctrica por ti, él recibe la muerte por ti, el juez te declara INOCENTE, te declara JUSTO; el juez justifica tu falta, ya no existen cargos contra ti, porque Jesús va a recibir por ti la sentencia que tú merecías. Esto que te he narrado a manera de un cuento, ocurrió en el cielo cuando Cristo murió, él se presentó a su padre, el JUEZ de toda la tierra, y delante del padre él se presentó con su sangre  en sus manos (Hebreos 9:12-14), y le dijo al Padre que esta sangre que él había derramado cubría el pecado tuyo, que te libere en ese momento, que te declare JUSTO, que JUSTIFIQUE todo tus actos malos que hayas cometido delante de él, que esa sangre derramada que llevaba en sus manos era más preciosa que todos los pecados que hayas cometido, entonces el JUEZ JUSTO (este sí), te declara LIBRE y JUSTO; te pone en libertad y te declaraba un HOMBRE LIBRE.

     Esto ilustra lo que es ser JUSTO delante de Dios, no por tus obras, porque la Biblia dice que nuestras obras son como trapo de inmundicia delante de él  (Isaías 64:6) , ninguna obra hará que seas declarado JUSTO delante de Dios, nada de lo que hagas en la tierra podrá hacer que seas declarado justo, solamente el tener fe en Jesús, el poner tu mirada en él, el confiar en que lo que él hizo en la cruz del calvario fue lo importante. Él pagó el precio para que tú ahora seas un JUSTO delante de Dios, no merecías ser declarado justo, sino CULPABLE, tu merecías por tus pecados ir a pagarlos con tu vida en la cruz del Calvario, pagar por los pecados cometidos durante toda tu existencia, pero vino el INOCENTE, el PURO, el HIJO DE DIOS, el CORDERO DE DIOS, así lo declaró Juan el Bautista (Juan 1:23), y él se puso por ti. No mereces llamarte JUSTO delante de Dios, mereces que te digan INJUSTO, mereces que fueses a la silla eléctrica, mereces que Dios te mande al infierno, mereces que Dios en ti haga y cumpla su sentencia. No hay nada de valor que Dios vea en ti para que seas declarado JUSTO delante de él, nada hay que en verdad te veas como con valor alguno.  Pero ese mismo Dios Justo, es tan bien misericordioso, él mandó a su HIJO para DARTE LA SALIDA, ÉL es Amor, pero también es Juez Justo. Él no desea sentenciarte, pero serás tú el que decidas de qué lado te sentarás ante el tribunal de Dios después de muerto, ¿estarás en el banquillo de los acusados esperando recibir sentencia o estarás en las gradas como INOCENTE?

¿QUÉ ME FALTA PARA RECIBIR ESTO?
     ¿Pero qué es lo que falta para que esto sea realidad?, tu decisión. Aunque te parezca increíble, Dios no puede hacer nada de lo que tú no le permitas hacer, Dios no puede darte algo que tú no quieras, Dios no puede salvarte si no aceptas esto que Dios te regala, Dios no puede imponer su voluntad en ti, ni aún en los ángeles caídos él lo pudo hacer, él necesita que tu hagas este decisión por ti mismo. Esta decisión es personal, es decisoria, es monumental para tus intereses, pero solamente cada hombre la puede hace. Una vez leí que Dios es amor y siendo amor no puede enviar a nadie al infierno, esto es verdad, Dios no te envía al infierno, Dios no lo quiere hacer, él desea salvarte de la condenación, Dios quiere darte vida eterna, pero la diferencia es que eres tú el que por decisión propia lo haces, no es la decisión de Dios, sino la tuya.
     Pero si así decides hacerlo, te invito a que recibas a Cristo en tu vida, pídele que él te declare justo, y ora así: Señor que estás en los cielos, acepto que Jesús sea mi salvador, reconozco que él fue a la cruz en lugar de mí, señor declárame justo, no por mis obras sino por la obra de Jesús, me arrepiento de todos mis pecados, en el nombre de Jesús, amén. Si tu hiciste esta oración con fe, ahora eres un JUSTO, no por lo que yo lo diga sino por lo que lo dice su palabra, de aquí en adelante ora diariamente, conversa con Dios, él transformará día a día tu existencia, lee la Biblia, la palabra de Dios, diariamente y congrégate en una iglesia evangélica cristiana que predique el evangelio completo, y la sana doctrina, Dios te bendecirá, escríbeme para saber de ti, oraré por ti si así lo deseas, ¡que el Señor te bendiga!




EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ. (VIDEO)