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sábado, 1 de mayo de 2021

DIOS TE CONOCIÓ ANTES QUE NACIERAS

 

Jeremías 1:5:  “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

Comentario y análisis:

Foto artística de un feto en el vientre de su madre.
Note lo que Dios dice: YO TE  CONOCÍ, antes que te formase. Dios ya sabía de ti, él sabía y tenía conocimiento de cómo eras. Él ya se regocijaba de como serías. El planificó tu existencia. Tu existencia no fue planificada por la sociedad como dicen los sociólogos ateos, tu existencia la planificó  Dios. Él quería que fueses grande, poderoso, que hicieses su voluntad, que vayas a las naciones en su nombre y proclames su palabra. Dios quiso hacerte su mensajero. La intención de Dios fue buena para contigo. Pero ¡oh sorpresa! Tú no eres lo que Dios planificó de ti, pues la gente dice que tú eres un pobre y triste muerto de hambre. Mefi-boset dijo al rey David, soy un pobre perro, 2 Samuel 9:8 “Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?” Ese era el concepto que le habían formado los que le rodeaban, esa era la imagen que todos los días veía él en el espejo. Lo mismo que Mefi-boset sentía, tu madre te dijo cuando eras niño, que no serbias para nada, quizá tu padre fue un borracho y/o delincuente social o un consuetudinario pecador que arruinó tu existencia, muchísimas veces. Pero Dios no te quiso así, él te conoció en otra dimensión y tú eres ahora lo que él no planificó para ti. ¿Por qué? ¿Sabes por qué?, Por el pecado. El pecado arruinó los planes que Dios tenía para ti. El pecado te hizo vil a los ojos de Dios y todo lo que él tenía planificado para ti pereció. Ahora te pareces más al hijo pródigo con ropas viles y harapientas. Comes los algarrobos que le dan a los puercos. O sea, te contentas con las sobras. Jesucristo dijo: mi padre hace salir el sol sobre buenos y malos. Te contentas con el día a día, con el sol que Dios da a buenos y malos, pero no con la verdadera bendición que El Señor quiere darte.

Dios no puede bendecirte. Dios no puede ejecutar su plan sobre ti por causa del pecado. Dios quiere que seas un verdadero Jeremías, un hombre nacido con un propósito, con una meta prefijada, la que Dios quiso darte. Por eso cobran vida los versículos de Romanos 8: 29-30 “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” Dios te predestinó para que seas un vencedor, Dios te predestinó para que seas poderoso en la palabra, Dios te predestinó a muchísimas cosas buenas. Pero cuando llegaste a este mundo todo cambio. El pecado te hizo otro. Mira como Dios predestinó a Satanás, Ezequiel 28:13 “En Edén, en el huerto de Dios estuviste (PASADO); de toda piedra preciosa era tu vestidura (PASADO); de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados (DESDE ANTES QUE FUESE CREADO) para ti en el día de tu creación.” Mira como Dios le tuvo preparado todo antes que naciese Satanás, él fue creado y predestinado para que sirviese a Dios. Dios lo hizo para su gloria y su honra, para que le diera pleitesía a él. Mira lo que dice en otro lado: Ezequiel 28:14: “Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.” Dios puso a Satanás como protector, él estaba viviendo en la  misma presencia de Dios, en el monte de Dios. Ese fue el objetivo de su creación, Dios lo hizo para esa finalidad, él fue creado con ese propósito, Dios lo formó de esa manera, con ese destino, bajo esas premisas. Pero, ¿Qué fue lo que falló? Te das cuenta que nada falló. Dios lo hizo perfecto. Lo predestinó perfecto, los planes de Dios fueron perfectos, pero todo ese plan se vino abajo cuando él voluntariamente pecó. Ahora observa estos versículos: Isaías 14:12-14 “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.” Dios lo predestinó para lo bueno, pero el pecado interrumpió su predestinación. Aquí el error de los calvinistas es en que piensan que si Dios te predestinó a algo, nadie ni nada te podrá hacer perder tu predestinación. Calvino no comprendió esto,  que al igual que Satanás, Dios siempre lo predestinó a algo bueno. Observa lo que dice la Biblia: Jeremías 29:11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Dios nunca le desea el mal a ninguna de sus criaturas. Dios no es como nosotros. Nosotros somos malos por naturaleza. Dios en cambio es amor. 1 Juan 4:8: Dios es amor. Dios ama su creación. Dios ama lo que él crea. Dios cuida todo lo que él ha creado y le prodiga su amor infinito a esa criatura. Dios amó a Satanás cuando lo hizo, lo predestinó desde antes que naciese, le creó sus tamboriles, para que sea el que lo alabara. Le creó un  vestido finísimo hecho de piedras preciosas, y lo puso en el huerto de Dios. Pero todo eso que él hizo para él, se interrumpió cuando el pecado llegó a su corazón. Y Dios lo castigó: Isaías 14:15-17 “Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel? Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado.” Y en otro versículo: Isaías 14: 9-11 “El Seol abajo se espantó de ti; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte, hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones. Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿Tú también te debilitaste como nosotros, y llegaste a ser como nosotros? Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán.”

Dios arrojó a Satanás de su presencia y del cielo Apocalipsis 12:7-9  “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Y lo destruirá en el final de los tiempos. Apocalipsis 20:10: “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”

¿Acaso Dios no sabía lo que iba a pasar? Alguien dirá: bueno pero por qué tanto esfuerzo para nada. Si al final esto fue un fracaso. Porque Dios no dijo dentro de sí, para que voy a crear a Satanás, si va a ser más un dolor de cabeza y un tropiezo que algo de bendición. Sabes ¿Por qué? Porque todo lo que Dios hace es con amor. El nunca crea nada sin amor. Pero es la voluntad de sus criaturas la que las obliga a amarle a él o no. Dios no obliga a nada ni a nadie a que lo ame. Eso lo escoge esa criatura o ser decidirlo. Entiende, Dios hizo a sus ángeles para que le sirviesen, sin embargo una tercera parte de ellos se fue con Satanás. Apocalipsis 12:3-4 “También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra.” Y, Apocalipsis 12:7-9 “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Ahora observa lo que Dios decide hacer: Hebreos 2:16: “Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.” El determinó no socorrer a los ángeles de sus pecados, decidió socorrer a la descendencia de Abraham. Y nosotros somos hijos de Abraham, mira lo que dice la Biblia: Gálatas 3:6-9 “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. SABED, POR TANTO, QUE LOS QUE SON DE FE, ÉSTOS SON HIJOS DE ABRAHAM. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.” Dios decidió darle salvación a todos los de la fe de Abraham, esto es a nosotros los gentiles. Te asombra esto, no necesitas tener en tu cabeza un gorrito, un chal, o una estrella de David. Tú eres hijo de Abraham porque así lo determinó Dios en su soberanía. Porque tenemos una unión a través de Cristo. Por eso Jesús dijo que Dios podría levantar hijos a Abraham aun de unas insignificantes piedras. Lucas 3:8: “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”  Y Esas insignificantes piedras somos nosotros los gentiles.   

Pero Dios sabe cómo terminará mi historia. Si, él lo sabe. ¿Dios sabe cuál será mi fin? Si, él lo sabe. Él todo lo sabe. Pero él te da una oportunidad para que te arrepientas. Mira pero aun al mismo Judas sabiendo que lo iba a traicionar le dio su oportunidad. Él le había predicho diciéndole, nuestro Señor Jesucristo le dijo: Mateo 26:24: “A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.” Mira Dios le dijo, bueno le fuera no haber nacido. Job dijo en Job 3:11 “¿Por qué no morí yo en la matriz, o expiré al salir del vientre?” Jesús le dijo a Judas mejor no hubieras nacido. Mejor hubieras muerto en el vientre de tu madre. Mejor no hubieses venido a este mundo. De modo que nunca hubieses hecho esto que vas a hacer y no hubieras tenido que pagar en el inferno este pecado que vas a cometer. Pero, ¿por qué Dios no detuvo este pecado si amaba a Judas? ¿Por qué Dios no detuvo a Satanás para que no se revelase? Porque Dios ha establecido su ley universal de LIBERTAD DE ESCOGER, y él no se puede ir contra esa ley que  ha establecido en su creación.

Acabo de leer en un artículo que dice que el Papa Francisco piensa que Dios perdonó a Judas. No, no lo hizo. No, él le dijo a Judas que mejor no hubiese nacido. Así nunca hubiera tenido que pagar la culpa de su pecado en el infierno. ¿Dios predestinó a Judas para que hiciese eso? No. Nunca Dios predestina al hombre o a criatura alguna a hacer lo malo, sino lo bueno.

Dios lo predestinó al igual que a todos, con pensamientos buenos. Pero él sabía su historia, él sabía su final, él sabía que era el hijo de perdición. Juan 17:12: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.” Observa, no dice para que lo que determinó la escritura se cumpliese, sino para que lo que estaba previsto de que esto sería así se cumpliese. Dios sabía el final. Dios sabía el libreto. Dios sabía el contexto. Dios sabía cómo terminaría la vida de Judas. ¿Dios lo amó? Si. Él estuvo al lado de su mismo hijo, Jesúcristo. Él le dijo que predicase el evangelio, le dio autoridad sobre los espíritus inmundos Mateo 10:1: “Entonces llamando a sus doce discípulos (INCLUYENDO A JUDAS), les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.” Si ves, a sus 12 discípulos les dio autoridad, de sanar TODA ENFERMEDAD. Sobre los demonios les dio autoridad. Ahí estuvo Judas echando fuera demonios, sanando toda enfermedad, él fue su discípulo. Jesús lo amó limpiamente, él lo limpio, él lo llamó, él lo escogió entre muchos, él lo predestinó a que fuese uno de sus apóstoles, pero  al igual que Satanás, el pecado arruinó su llamamiento y su predestinación. Dios lo sabía, él sabe cómo vamos a terminar. Pero aun así, nos ama. Nos acepta en su seno, no da de su amor y su gracia y no nos hecha de su presencia.

Él sabía cómo iba a terminar Adán, y aun así lo amó, hablaba con él, lo bendecía con su presencia. Si ves como no somos como Dios. Si ves como Dios no nos puede revelar el futuro, porque ¿cómo procederíamos si estuviéramos a nuestro lado a un Judas?, ¿cómo responderíamos si superamos que nuestra esposa algún día nos traicionaría con otro hombre?, o ¿si un hijo nuestro nos maltrataría o  mataría en nuestra vejez?, o ¿ese vecino que es  nuestro amigo, del cual confiamos, se entrometería en nuestro matrimonio y se robaría a nuestra mujer? ¿Qué haríamos? No somos como Dios. No tenemos ese inmensurable amor para soportar esto. Jesús soportó a Judas y lo amó a pesar de que sabía que lo traicionaría. Eso definitivamente no podemos hacer nosotros. La Biblia no dice que el hombre es amor, pero si dice que Dios es amor. A nosotros nos falta ese amor inmensurable que raya en el infinito. Por eso Dios no nos da esa revelación. Porque no tenemos ese corazón como él lleno de amor y misericordia.

 

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