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martes, 4 de mayo de 2021

NO ME AVERGÜENZA DECIR QUE CONFÍO EN DIOS

 

TEXTO: A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. (SALMO 25:1)

Análisis y comentario:


No me averguenza decir que confío en Dios
A ti (OH, DIOS), en primer lugar la cita dice: a ti. Es como si el salmista ya sabe a quién va a dirigir su oración. Él está acostumbrado a dirigirla hacia y sólo al Señor. Él sabe que tiene que levantar su alma solamente a él. Es en él en quien espera ese sosiego de su alma, esa paz que solamente Dios le da al hombre y que está en él. Luego el salmista pronuncia: levantaré mi alma. El alma del salmista esta caída en el desastre de sus penas y amarguras, en el desastre de sus lúgubres esperanzas, pero él la levanta para Dios. Su alma está abatida, pero él la levanta para Dios, solo para él. Nace de su alma buscar en lo recóndito de Dios. El levantar su alma, el dirigirse a él con su más ferviente anhelo, levanta su alma para él.

Salmos 25:2  Dios mío, en ti confío;

Qué bello es decir: ¡Señor sólo en ti confió!, no hay otro Dios, porque solamente hay uno. Y es en él en quien yo confió, en quien entrego todos mis sufrimientos y mis penas a él. En quien puede confiar mi alma y mi espíritu, solamente en sus nobles y poderosas manos, llenas de amor y misericordia para conmigo. En aquellas manos, son en las que depositaré mi último aliento. ¿En quién confías tú en tu vida?, confiar en Dios es la inversión más segura. Si confías en un hombre te arrepentirás. La Biblia dice en Jeremías 17:5: “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre.” Si tú pones tu confianza en una persona, te arrepentirás. El hombre falla, Dios no lo hace. Si pongo mi confianza en Dios, él promete no avergonzarme.

Salmos 25:2 No sea yo avergonzado

El salmista dijo no sea yo avergonzado. Muchos al saber que tú pones tu confianza en Dios te avergüenzan y te maldicen o te contrarían. Te apabullan delante de otros y se burlan de ti. Cuando el pueblo de Israel estaba esperando a Moisés que bajase del monte, ellos se avergonzaron de no poder tener un dios físico. Se avergonzaron de tener un Dios invisible. Mientras todos los demás reinos, incluido de donde habían salido, esto es el reino de los egipcios, tenían innumerables dioses visibles. De piedra, de madera, de oro, ellos en cambio, los israelitas,  no tenían nada. Y  prefirieron no sentirse avergonzados. Y quisieron seguir el camino de los demás pueblos. Ellos hicieron un dios de oro, ¡qué lindo! (ironía) Uno de los metales más preciosos que el hombre puede tener y poseer es el oro.

Israel se avergonzó de su Dios invisible, del que no tiene nombre y apenas se fue Moisés, le dijeron a Aarón que les hiciera un Dios que pudieran ver. Que sea exquisito, que sea de oro, que sea un ultra Dios. Y lo hicieron a la imagen de un becerro de oro. Un becerro  es una cría de las vacas de no más de 2 años. Hermoso para ellos. Era un animal ejemplar. Luego lo adoraron. La vergüenza de tener un Dios a quien no pudieran presentar, colmó más en ellos, que su fe. Y se olvidaron de que ese Dios invisible los había sacado con gran poder de Egipto.

El salmista dice: no sea avergonzado. Señor sé tú el verdadero Dios. Que no me dé vergüenza confiar en ti, ni de pronunciar tu santo nombre. Pues aunque no te veo, te reconozco como el verdadero.  Porque eres el verdadero Dios del universo.

Salmos 25: 2 No se alegren de mí mis enemigos.

¿Quiénes son tus enemigos?, los que se mofan de ti, los que te hacen mal, los que te miran por debajo de sus hombros, los que te hacen males. Aquellos que te desprecian por ser el pueblo de Dios.

Salmos 25:3 “Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido.”

Los que esperan en ti no serán  confundidos. Viven en eterna  confusión los que esperan en otro Dios. La biblia dice en 1 TIMOTEO 2: 5 “Porque hay un solo DIOS”  No hay otro Dios, sólo él es el único que existe. Los otros son dioses inventados por el hombre o por el mismo Satanás que ha torcido la mente de los hombres para que hagan dioses de las cosas de esta tierra. Romanos 1:23 dice que los hombres cambiaron la imagen de Dios, por la imagen de hombre corruptible, de ave, de cuadrúpedos, y de reptiles: “y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”

Si usted observa la historia y la arqueología de algunas naciones antiguas, verá que muchos pueblos tenían dioses con forma humana, otros: mitad hombres mitad animales, otros eran tres como los guardianes de los palacios de los persas: eran leones alados con rostro de hombres. Aquí muchos dicen que ellos son el fiel reflejo de que los marcianos o lo extraterrestres nos han visitado. Si usted observa la historia arqueológica egipcia verá que muchos dioses eran mitad hombre y mitad cuervos, o serpientes. Si observa la arqueología de la India, observará que entre los restos antiguos que ellos dejaron están monstruos con cuerpos de serpiente, y otros monstruos con apariencia de reptiles. Para muchos estos es señal de extraterrestres, pero para el Apóstol Pablo, inspirado por Dios, él dijo que esto era el  fiel reflejo de cómo los hombres cambiaron la gloria de Dios por estos dioses. Mitad hombre y mitad animales. No les gustaba adorar a un Dios invisible que no tenía cuerpo humano, que habitaba entre la invisibilidad y que no tenía cuerpo y que no tiene nombre, que es el gran Yo soy.

Salmos 25:3 Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

Aquellos rebeldes, los que no le son fieles, los que se rebelaron contra Dios, ellos son avergonzados, porque Dios no los respalda, aun en medio de las pruebas el hombre de Dios espera en Dios y no se confunde porque es ya hecho firme, en las promesas de Dios para su vida.

Salmos 25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.

Pero, muéstrame oh Jehová, oh Dios de mi salvación, muéstrame tus caminos. En otra parte dice la escritura, tus caminos son verdad. Salmos 86:11: “Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad.” Los caminos de Dios son verdad, Jesús dijo: “yo soy…la  VERDAD…” Juan 14:6.  Jesús dijo que él era la verdad. Dios le reveló la verdad al hombre. Les mostró el camino: “Yo soy el camino, la verdad...” Juan 14:6.

Note, Dios le mostró al hombre el camino y la verdad que es Jesucristo. Él es el camino al Padre. Jesús dijo: “Nadie viene al Padre sino por mí” Juan 14:6. Él es el camino a Dios. Dios le mostró al hombre el camino y ese camino es su Hijo Jesucristo.  No hay otro camino que llegue al Padre. Los hombres dicen que todos los caminos conducen a Dios. Que todas las religiones lo hacen, que todas tienen algo de Dios y que por eso de alguna manera encontrarás a Dios.

Muchos dicen que suficiente es con que el hombre tenga buenas intenciones y que de esa manera encontrarás a Dios. Que Dios no se negará a conocerte, a perdonarte, a amarte como eres. Pero déjame decirte que están completamente y dolorosamente equivocados.  Le guste o no al hombre. Le agrade o no a la humanidad, la Biblia dice, que el único camino para llegar a Dios es su hijo Jesucristo.

Las personas pueden decir que él fue un gran profeta, que él fue un buen hombre, que él sólo quiso llegar a ser un hombre prominente.  Pero la verdad es que Dios lo escogió a él, para que sea el único camino, al único y verdadero Dios que existe y eso no cambiará hasta que él venga.

La Biblia dice: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” 1 Timoteo 2:5


Enséñame tus sendas dice el salmista David. Él no conocía las sendas de Dios y le dijo que se las enseñara. Cuando buscó debidamente a Dios de todo corazón, él estuvo dispuesto a enseñarle sus sendas.

Felipe le dijo a Jesús, muéstranos el camino, muéstrame la senda: “Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino…” Juan 14:5-6

Observa, como le muestra Dios sus sendas, sus caminos a Felipe. El salmista en el tiempo pasado no conoció el camino. Él requería que el Señor  le mostrase el camino. A Felipe  le mostró el camino. Este camino de verdad es Jesucristo. Él es el camino.

Enséñame tus sendas. Esto se cumplió en Jesucristo. Él es el único camino. No busques más otro camino. No busques más otra religión, no busques más en otro conocimiento. Dios contestó el deseo de David, él trajo el camino a la tierra.

Salmos 25: 5 Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación. En ti he esperado todo el día.

Encamíname en tu verdad y enséñame. En ese camino espero. Ese camino es la verdad. El Señor Jesús dijo: “Yo soy el Camino, la verdad….”, Juan 14:6  Pon atención, la verdad que buscas está en Cristo. Pilato le dijo a Jesús y ¿qué es la verdad?:      “Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito.” Juan 18:38  Para este hombre no había verdad. Estaba tan acostumbrado a las mentiras, que no distinguía una verdad entre 10.000 mentiras. Su vista espiritual era tan miope, que no atisbaba a ver la verdad frente de él mismo. Jamás pudo ver la verdad y se perdió.

Así están algunos nunca ven la verdad. Se les predica el evangelio y no lo perciben. Sus vidas son veladas por el pecado y nunca ven la verdad. Su corazón está tan duro y lleno de mentiras, que no pueden verla. Son los Giezi espirituales (el siervo de Eliseo); no ven las cosas de Dios, no perciben las cosas espirituales, su mundo son las tinieblas y no están acostumbrados a la luz. No perciben la luz pues la ceguera espiritual los ha hecho ciegos para ver las verdades de Dios. Donde usted ve ternura, misericordia y bondad, ellos no ven nada. Su alma está pegada al pecado y no pueden ver las verdades eternas de Dios.

En ti he esperado todo el día. Así dice David. Todo el día he esperado y no me he cansado de ti Señor. Anhelo tus respuestas a mi alma. Anhelo tu presencia en mi vida, respóndeme cuando clamo, dice en otro salmo David. He esperado sólo en ti, en el Dios de mi  Salvación.

 

 

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