Translate

jueves, 30 de abril de 2015

JESÚS HABLA CON UNA PECADORA

Jesús y la mujer samaritana 
Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea. Y le era necesario pasar por Samaria. Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 
Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 
Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 
Respondió Jesús y le dijo:Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 
mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 
Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 
Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre 
Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. (JUAN 4:1-26)
JESÚS Y LA PECADORA

      Tenemos aquí una situación sui géneris, ya que encontramos a Jesús hablando con una mujer,  no era común que un hombre judío hablara con un mujer samaritana en público y a plena luz del día. Pero aquí está Jesús, quien vino a "salvar lo que se había perdido" hablando con una mujer "pecadora", pero que además, para su contorno social, ella era una adúltera, pues vivía con un marido que no era suyo.
     ¿Pero qué es lo que realmente sucede alrededor de este pasaje bíblico?, esta es una historia rodeada de tapujos, males sociales, y vicios humanos, que no han cambiado en años en la naturaleza del ser humano, y que se repite continuamente en el tiempo de la historia humana. Así como la marginación de la mujer, el machismo, la hipocresía social, la doble moral.         Recordemos que ante Dios, todos somos iguales, pero no es porque esta historia ocurre  hace mas de 2000 años que vamos a "disculpar" el segmentarismo social y la discriminación que rodea  a la mujer en la historia del hombre, y que es todavía objeto la mujer por parte tanto de hombres como de muchas de ellas entre sí.  La hipocresía social es alarmante en este pasaje como lo sigue siendo ahora, es indudable, que a la mujer se la victimiza por hacer las mismos cosas que hace el hombre, por cometer los mismos pecados y con quien junto a él los comete. ¿Recuerdan a la mujer que la trajeron a Jesús para que sea apedreada?, trajeron sólo a la mujer, ¿y al hombre? ¿o no es acaso que el adulterio  es un acto carnal entre un hombre y una mujer?, ¿por qué no trajeron al hombre también para que sea apedreado como lo exigía la ley de Moisés? Esa es la hipocresía social y religiosa de los judíos y la de hoy en día en nuestros tiempos. Juzgamos a nuestras mujeres,¿pero a los hombres quién los juzga?, ¿son vituperados socialmente los hombres?: ¡no!

  •      ¿Cómo es esto? Por ejemplo el apóstol Juan es el único evangelista que registra este hecho, es el único que que registra cada detalle exacto de esta conversación. No se trata de una conversación simple entre un hombre y una mujer, ¡no!. Se trata de la conversación entre Dios y  una mujer pecadora, abatida por la inmoralidad sexual, pero fielmente buscada y amada por Dios, ¿por qué buscada? aquí en el relato nos dice que Jesús la esperó en la fuente, él la buscó para pedirle agua, él la buscó en la conversación. Dios te busca amado amigo, él no está esperando que le busques, él te busca, él quiere encontrarte y tener una relación íntima  contigo y con todos los hombres, él quiere encontrarte para salvarte. 

     Para Dios es lo mismo el hombre como la mujer, esto es que para él los dos son iguales ante su presencia. El hombre  ha denigrado a la mujer a tal punto de vejarla en la historia humana, haciéndola aparecer como puerca y prostituta, cuando con ella misma adulteraba, para el hombre ella es la adultera y él no, cuando es con ella con quien peca, ella es la pecadora y el hombre no. Pero Dios castigará al hombre y a la mujer en el juicio si no se arrepienten ambos por sus pecados.

  •       Para el mundo hipócrita, un hombre es justificado cuando adultera, pero no una mujer. Si un hombre adultera esta bien, porque es hombre, así se dice. Se acepta que el hombre adultere o fornique porque son sus necesidades sexuales inherentes a su sexo, se dice.  Un  ex presidente del Ecuador dijo que él tenía pecados inherentes a los hombres, esto es que son comunes y no avergonzables, y nadie condenó a este hombre a la hoguera por haber sido un hombre pecador, pero si una mujer adultera es menospreciada y vituperada por toda la sociedad a tal punto de hablar de ella durante toda su existencia, de marcarla, de endilgarle perennemente  sus pecados. No le permitimos a la mujer ser una adúltera, enseguida vienen los calificativos de denigración para ella, le decimos prostituta, mala mujer, indeseable y la marcamos y la marginamos de por vida. 

    Para un hombre es perdonable el adulterio en este mundo, se dice que comete solo un desliz, su mujer tiene la obligación de perdonarlo porque es hombre, que no ha pasado nada, se le llama: "que se  echó una canita al aire",  pero a una mujer le es imperdonable el haber hecho lo mismo, el hombre ofendido ya no la perdona, la pobre es echada y toda su familia social que la rodea le reprocha, y peor aún, si el tal marido perdonase a esta mujer por lo que hizo y la recibe de nuevo como su esposa, ¡que va!, ese hombre es un tonto y un estúpido. Esa es la doble moral social, esa es la doble cara que siempre existirá en este mundo. Es en medio de esta hipocresía social que se desenvuelve esta historia, es medio de la fobia a los extranjeros, ya que no sólo era porque le decían la pecadora, sino porque ella era samaritana. ¡Ah, los samaritanos! una raza impura para los judíos, eran mezclados, eran medio judíos, medio extranjeros, eran odiados por los puros judíos, eran odiados por no haberse conservado puros de raza, ahora es aquí en medio de todo este fragor religioso y de hipocresía, que el Hijo de Dios actúa.

  •       ¿Por qué Jesús va a este territorio?, los judíos lo evitaban, aunque caminaban más y bordeaban los caminos para no toparse con los samaritanos, mas Jesús no lo evitó, él paso por ahí, y es que Dios busca lo que se ha perdido, ahí en donde está la pus social, Dios se mete, Dios no se corrompe al hablar con un pecador, a Dios no le da asco el ser humano, Dios no está hecho de fobias o envuelto en hipocresías. Dios vino a salvar lo que se había perdido, a él no le importó el que dirán, sus discípulos se asombraron de ver que conversaba con una mujer samaritana, pero nadie, escúchame bien, ninguno de ellos se atrevió a abrir su boca y condenarlo. Que interesante es que Jesús hablara con lo mas abyecto de la sociedad, con lo más promiscuo según ellos, con los indeseables, con los rechazados, y es que este es el evangelio verdadero: dar el mensaje al perdido, al pecador, al que la sociedad ha marginado, al que está victimizado por sus pecados, porque es ahí donde Dios actúa para mostrarle su amor y su salvación.

     ¿Quiénes vamos a ser como Jesús, el Hijo de Dios? ¿quiénes vamos a seguir sus pasos? ¿nos vamos a enfrascar en nuestros mantos blancos de supuesta santidad, nos vamos a envolver en nuestro dizque santo proceder y jamás nos toparemos con personas indeseables, o vamos a ir a buscar al perdido y al pecador y a ser como Jesús, para darles el amor de Dios que necesitan? de esto dependerá si eres o no un  cristiano verdadero.

LA HISTORIA
     Lo interesante es la conversación del maestro Jesús, de cómo él llega a tomar un simple hecho del tener sed y del beber, para de una manera didáctica enseñarle a esta mujer las verdades espirituales, nosotros los cristianos del siglo 21 nos volvemos locos enseñando las verdades espirituales, nos enredamos en la teología, en la doctrina, en los subterfugios, pero Jesús toma algo cotidianos y lo proyecta, lo enfila hacia las verdades espirituales, el agua, que bonito tema, si tú supieras dice Jesús... quién es el que te pide agua, tú le pedirías a él, aquel que te pide agua natural -le dice- tiene una mejor agua, de la cual jamás tendrías sed, ni que venir a tomar más de otra agua. El Señor va directo, él le habla del agua viva, le habla del agua eterna, le habla de llenar su alma cansada de pecar con el agua de Dios, esa agua que sacia la sed para siempre y que es la que busca nuestra alma, y esa agua es Dios.
     Cuando nos alejamos de Dios, nuestras almas están llenas de sed, tratamos de saciarlas con las cosas del mundo, las terrenales. Esta mujer ha tratado de saciar su hambre y su sed espiritual, llenándola con el amor de un hombre, por eso esta mujer ha tenido 5 maridos. Podemos ver que una persona se casa con una y con otra y con otras,  y así el ser humano busca en el amor humano, la llenura de su alma, lo quiere encontrar en el amor de un hombre, y descubre que esto no sacia su ser, porque lo que ella quería es llenar de amor su corazón. El agua viva, le promete que nunca más tendría que sacar de otro pozo agua, ya que de su interior correría el agua viva de Cristo para siempre.
   

    LA FUENTE DE VIDA ETERNA
  •      Toma del agua de vida, toma del agua de Jesús y tu alma jamás tendrá sed, no intentes llenar tu alma con lo que no sacia, quizá buscas en un hombre o una mujer tu bienestar espiritual, jamás lo hallarás, solamente Dios, en la persona de Jesús, puede llenar tus falencias espirituales, no busques más en otra fuente, no busques en la sociedad o en los amigos lo que necesita tu alma, busca en Jesús, la paz de tu corazón, el amor que no encuentras, Dios llenará tu cántaro para siempre, la mujer del cántaro se fue llena de Dios, había encontrado quien llene su vida de amor, y ese era Jesús.


YO SOY
     El desenlace final de la historia es que la mujer le dice a Jesús: cuando venga el mesías nos declarará todas las cosas....Jesús le dijo: "Yo soy, el que habla contigo". Frente  a Jesús sólo tienes dos opciones: o lo aceptas o lo rechazas, él dijo: yo soy..., o le crees o no, la mujer en su corazón supo de inmediato que Jesús era el mesías. Mesías significa: el salvador, el ángel le dijo a José, su nombre es Jesús, porque él salvará al pueblo de sus pecados.
     Acepta a Jesús, él lo dijo: yo soy, deja que  entre en tu corazón y recíbelo, que él te dará el agua viva, ya no busques en ninguno pozo antiguo, no busques en el pozo incorrecto, busca a Jesús, él es el CAMINO correcto, el que produce el agua viva. (Escrito por Rafal Grijalva)

miércoles, 29 de abril de 2015

JESÚS LE HACE UNA PREGUNTA A UN PARALITICO

     El paralítico de Betesda 
 "Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.
Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.  En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.  Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.  Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.  Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.  Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día". JUAN 5: 1-9  VRV60 
 

EL PARALITICO


     La gran pregunta que Jesús hace a este hombre es : "¿quieres ser sano?. Es como si a una persona se le preguntase: ¿desea usted que le otorgue el premio mayor de la lotería?, bueno esta ilustración es solamente, una alegoría, ya que a muchos no  le gustaría sacarse la lotería debido a los innumerables problemas que esto conllevaría. Pero aquí Jesús le dice esto a un hombre enfermo y postrado, según la Biblia, desde hacía 38 años. ¿Que le pasó a este hombre que había caído paralitico? No soy doctor, pero me imagino que le habría caído alguna enfermedad como la poliomielitis y/o que probablemente esta sería una causa de su parálisis  o habría nacido ya de esta manera, no lo explica la escritura.


  • Pero también veamos que este hombre, quería ser sano, ya que se encontraba en un lugar en donde había realmente la sanidad que él requería; el evangelista Juan no dice por qué la gente creía esto del ángel; mas esto no era lo importante, lo importante era le fe de las personas en creer que ahí existía un momento preciso y poderoso para recibir un milagro, y era ahí en ese lugar en donde residían muchos enfermos con esta  misma intensión. Lo notable es que ellos no se habían rendido a la enfermedad que tenían. Lo destacable es comprender que andaban buscando un milagro para la salud de sus cuerpos enfermos, y posiblemente Juan acompañaba  ese día a Jesús, ya que es el único que lo relata en su evangelio. Él lo vivió y lo narra en la Biblia. 

     ¿Pero cual era el problema de este hombre?, él tenia fe,  lo llevaban todos los días a este estanque con el fin de ver la posibilidad de un milagro,  tenía fe, pero esa fe no podía dar acciones concretas para cuando ocurría el movimiento de las aguas, ya que el primero que entraba, ese era sanado. Imagínese que usted está frente a la solución de su problema de salud, pero le falta algo, le falta dar el último paso para que su milagro se le cumpla; falta un requisito para que eso ocurra y eso es la movilidad, este hombre no podía moverse , alguien tenía que cargarlo y llevarlo y esa era la solución vista por los hombre para este paralítico.

     Cuando  Jesús le pregunta al hombre: ¿Quieres ser sano? este hombre quizá pensó en su mente humana que este hombre que estaba al frente suyo lo quería ayudar, que la solución había llegado a sus pies, este paralítico a lo mejor pensó: "él me va a llevar cargado para que yo sea sanado". Y así son nuestros pensamientos, muchas veces, más éstos no son los pensamientos de Dios. Nosotros queremos que las cosas se hagan a nuestra manera, como nosotros lo queremos, y muchas veces hasta QUEREMOS GUIARLE A DIOS. En nuestras oraciones guiamos a Dios y le decimos cómo queremos que él nos haga las cosas, ponemos nuestros parámetros, ponemos nuestros detalles, y parecería que Dios es nuestro juguete, ¡que lo dominamos!.  O elevamos nuestra voz, o hablamos fuertemente para impresionarlo, o lo salmodiamos. Pero olvidamos que Dios es Omnipotente, él hace las cosas como quiere, no se somete a los caprichos nuestros. No hace caso de lo que le sugerimos, él es TODOPODEROSO, y ni tú ni nadie va a quebrantarle SU VOLUNTAD, por mucho que lo lisonjeemos. 

      Jesús ordena:"Levántate, toma tu lecho, y anda". Mira que cosa mas difícil, decirle a un hombre paralitico, levántate. Aquí Jesús no le dio oportunidad a este hombre a que sepa quién era él, no le dio su biografía, no le dio un mensaje de arrepentimiento, este hombre no sabía ni el nombre de quien le hablaba. Que fe puede decirse que este hombre podría tener en Jesús, ninguna, porque él solo tenía la fe puesta en las aguas moviéndose, que si llegaba primero al agua iba a sanarse. Su fe estaba puesta en otra cosa, aquí no hubo fe en Jesucristo.

    Ahora Jesús no preguntó si tenía fe en él para ser sanado. AQUÍ HUBO LA ACCIÓN PODEROSA DE UN MILAGRO. Jesús lo sanó al instante y este hombre supo en su cuerpo y su mente que algo había cambiado en su cuerpo. Que ahora ya podía sentir sus piernas, que ahora podía caminar y  lo supo en su espíritu, en su mente y en su cuerpo. ¿Por qué? Porque primero se levantó, luego tomó su lecho, esto es recogió su cama, observe como fue diferente este hombre de otros que recibieron de Jesús algún milagro, no hizo alboroto,  tomó despacito su lecho y luego anduvo, ¡camino por primera vez en 38 años! ¡Que lindo milagro!.

     Hay mucha gente que le dice a otra que crea en un milagro y nada sucede. ¡Es acaso Dios mentiroso!.  Dios cuando te sana, te sana y punto. Él no te miente, no te hace medio milagro, no te hace el 25% del milagro. Dios obra totalmente; así como te salva totalmente, así te sana totalmente. Jamás Dios te mentirá, jamás él te dirá que estas sano y sigues enfermo, él no es un político mentiroso , ni un ruin charlatán.  Dios es Dios y los demás son cuento. Hay mucha gente que le dice a otra: "siga creyendo, siga creyendo" y el hombre sigue enfermo. Es que acaso Dios es mentiroso, es acaso que Dios no quiere sanarte. Dios cuando te sana  te sana de verdad, el milagro te lo hace completo. Dios no miente y no necesita de tus mentiras para ser Dios. Este hombre supo en su espíritu, su cuerpo y su alma que Dios lo había sanado. Y se levantó, tomó su lecho y se fue. No supo que era Jesús el que lo había sanado, los judíos comenzaron a preguntarle: "¿quien te ha sanado?" más  él no lo sabía. 

  •      Dios es maravilloso. Este milagro rompe las reglas humanas, las reglas de fe y las reglas de todo. Es un milagro no pedido por el enfermo, es un milagro hecho por la VOLUNTAD SOBERANA DE DIOS. Un milagro inmerecido, pues no hay mérito en este hombre pues muchos buscaban la sanidad y no la hallaron. Mas a este hombre Jesús lo escogió para darle la sanidad a su cuerpo. Hoy amigo, tienes la oportunidad de ser escogido por Dios, Dios quiere hacer el más grande milagro en tu vida: el quiere SALVARTE y darte la VIDA ETERNA. Confíale tu vida a Dios para que el realice el milagro más precioso que tú hayas visto y ese es el milagro de darte la vida eterna  a través de Jesucristo, su Hijo. 

viernes, 24 de abril de 2015

UN EVANGELIO DE SALVACIÓN Y NO DE CONDENACIÓN

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  Juan 3:17 
CRISTO LLEVANDO LA CRUZ AL GÓLGOTA

 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.  Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.  Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:16-21) 
                         -----------------------------------0--------------------------------------------

     Aquí la palabra clave es: "porque no envió Dios a su Hijo al mundo", y no que el mundo le pidió a Dios que enviara a su Hijo. La salvación viene de Dios, es por Dios y es dada por Dios, independiente de lo que tú creas, independiente de lo que pienses, el apóstol Juan, recalca que esto es importante, que fue SU VOLUNTAD, no la voluntad de un hombre, sino la VOLUNTAD SOBERANA DE DIOS.  Dios no estuvo pidiendo permiso al mundo para salvarlo, él lo otorgó por su voluntad, pero por sobre todo, él lo hace porque nos ama, porque te ama, aunque no lo creas, Dios ama al hombre.
     
     Aquí es claro "Porque no envió Dios..." muchas veces pensamos que somos nosotros los que ordenamos a Dios, los que decretamos que se hagan las cosas, los que por nuestra voluntad se hacen las cosas, creemos que Dios es  nuestro títere y nosotros el titiritero de Dios, pero no es así. En los Salmos se dice:" Dios se rió de ellos", sí, Dios se ríe de lo que pensamos, o decretamos o concebimos, cuando somos personas soberbias e inicuas, que piensan que Dios no les hará nunca nada  por sus maldades, que siempre gozarán a sus anchas fuera de la ley y de Dios. 
     
     El apóstol Pablo dijo: "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo" (Gálatas 4:4), esto es importante, Dios envió a su Hijo, Dios interrumpió en la historia humana, él no pidió permiso, ni consentimiento, tampoco mandó sus ejércitos celestiales, ni obligó a nadie, él lo hizo porque quiso, él lo envió, nosotros quizá no creíamos necesaria esta interrupción, Satanás quizá se enronchó por este asunto, a los demonios quizá les molestó lo hecho por Dios, para el mundo quizá no fue algo de mucho raigambre, pero Dios lo hizo en la persona de un humilde carpintero llamado Jesús, su Hijo.
     
     Luego el pasaje arriba de la foto dice: ",,,al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él". Dios envió a su hijo al mundo, aquí es sinónimo de a todos en este mundo, en general, a todos y por todos, esto es el mundo, Dios no es nuestro Dios, Dios es el Dios de todos nosotros, le amemos o no, le obedezcamos o no, él es nuestro Dios, ahora que seamos unos sus hijos y otros no quieren serlo, eso es diferente.          

    Pero que interesante es saber que él lo envía no a condenar al mundo, su obra no era dar condenación. Dos de sus discípulos en una ocasión dijeron: "Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? "(Lucas 9:54), esto es lo que algunos cristianos desean, son como los hermanos Boanergues, quisieran que Dios hiciera bajar fuego del cielo, que sus juicios vinieran ya, que el mar tragase vivo a los pecadores. Pero que interesante es saber que Dios no envió a su Hijo a condenar al mundo sino a salvarlo. Observa el pasaje que dice debajo de la foto:"El que en él cree, no es condenado" Jesús inauguró otra dispensación, la salvación por gracia, esto es por regalo, por ser inmerecedores de la misma, no por méritos, no por obras, sino por gracia, porque él lo quiso así. La Biblia enseña: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; "(Efesios 2:8), somos salvos por medio de la fe en Cristo. no por mérito alguno, sino por la fe puesta en él. Si Dios no hubiera enviado a su Hijo, en verdad lo que él  hubiera hecho con el hombre, hubiera sido la ruta que tomó con Sodoma y Gomorra: DESTRUIRLO CON FUEGO Y AZUFRE. 

     Muchos predican el evangelio de la condenación, pero Jesús predicó la salvación, las buenas nuevas de salvación, esto significa evangelio, buenas nuevas de esperanza para el hombre, para el perdido, para el pecador, él vino a buscar lo  que se había perdido, él vino a salvar al mundo hasta que todo se cumpla, él no vino para condenarlo, este tiempo terminará algún día, cuando venga el Arrebatamiento y se cumpla el tiempo de los gentiles, y luego de eso no habrá mas gracia. Aprovechemos el tiempo para cobijarnos bajo el evangelio de la salvación gratuita, cobijándonos bajo el evangelio de la gracia como dice la Biblia:"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe"(Efesios 2:8)   Te invito a que reflexiones y mires el amor expresado por Dios, él lo envió a salvar, ¿quiéres ser salvo hoy, en este momento? ACÉPTALO EN TU CORAZÓN. Autor: Rafael Grijalva

jueves, 23 de abril de 2015

NICODEMO, UN HOMBRE ADMIRADOR DE JESÚS


       Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.  JUAN 3:1-2



JESÚS Y NICODEMO
      En estas frases de Juan, se aprecia la escena de la reunión entre Nicodemo y el Señor Jesús, notamos como él llega de noche, a la luz posiblemente de las estrellas y de la luna o de una fuerte nube que lo hacía todo oscuro. En ese tiempo no había la luz eléctrica como hoy, notamos en algunos pasajes de la Biblia que muchas veces las personas a las cuatro de la tarde ya no se atrevían a transitar por el acercamiento de la noche. La noche era símbolo de mortandad, de cosas inescrutables y no deseadas, en latinoamérica se han dedicado leyendas a los que transitan por la noche. ¿Pero será acaso que Nicodemo no lo hacía de día por alguna razón? ¿quizá la razón era que de noche no se distinguían bien a las personas, y esta era una oportunidad para lograr pasar de incógnito? ¿Será ese grado de incógnito que perseguía Nicodemo? ¿o será la vergüenza o el que dirán de los demás?. Así es a veces, la gente sigue a Jesús a escondidas.
    
     Conversé con un chófer de taxi, que cuando entré en su carro, escuché un hermoso mensaje evangelístico, le pregunté: ¿Es usted evangélico? él me dijo un gran:¡NO!, pero me ENCANTA escucharlo. Así las personas siguen a Jesús de noche a escondidas, cuando nadie los ve, nadie debe saberlo, y a escondidas Nicodemo alabó a Jesús y le dijo RABÍ. Esta palabra denota señorío, equivalía a ser el maestro, el dotado, el ilustrísimo, el alabado.  Notamos que habla en nombre de otros, también cuando dice: "Sabemos que has venido de Dios". Mucha gente sabe quién es Jesús, que es el Hijo de Dios, pero solamente lo sabe y no lo acepta como el Señor de su vida, aquel que gobierna su alma, su mente y su corazón. Muchos saben quién es Jesús, aún el Centurión dijo: "Verdaderamente este era el Hijo de Dios", pero no se convirtió, ni se arrepintió.
     
      Nicodemo sabía que Jesús había venido de Dios, pero no se convirtió, vino con su solemnidad, lo alabó dulcemente, como dice en Proverbios, sus palabras dulces lo quisieron embaucar. No podemos engañas a Dios, con palabras dulces, no le podemos embaucar, a Dios no podemos decirle lisonjas y esperar que él caiga en nuestra redes. Luego habló de las señales, y él las había observado, reconoció que solamente uno que viene directamente de Dios las puede hacer, y ese era Jesús. Cuantas veces buscamos a Jesús el milagrero, y cuando nos falla nos vamos con otro milagrero, y vamos pasando de milagrero en milagrero y nunca vemos lo que hay detrás de las señales. La gente busca las señales que los vislumbre, busca el destello pero no el fuego o la fuente de donde viene , busca la chispa pero no busca la llama.

   Estas palabras de Nicodemo nos hace pensar que existen personas respetuosas con Jesús, reconocen que él es el maestro, lo reconocen como un gran filósofo, un político, un rabí, un hombre bueno, pero JAMÁS están dispuestos a que él sea el Señor de sus vidas. Si supieran que tan fácil es Jesús, nuestro Salvador, cuando nos dejamos en sus brazos y lo abrazamos como nuestro Señor y Salvador para descansar en él. Jesús dijo:"Venid a mi todos los que estén cansados y cargados y yo os haré descansar"... ¡CRÉELO!

miércoles, 22 de abril de 2015

JESÚS HABLA DE DOS TEMPLOS

     Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 
Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?  Mas él hablaba del templo de su cuerpo.  Juan 2:19-21

TEMPLO DE JERUSALEN EN TIEMPOS DE JESUS
     Observamos en este pasaje que el evangelista Juan describe las palabras del Señor Jesucristo al hablar en Jerusalén con los judíos, esta escena sucede después que el Señor toma una cuerda y azota a los cambista y los hecha, bota los animales y hace una limpieza del templo de Dios, Jesús dice que esta es la casa de su Padre, y que ellos la habían convertido en un mercado. Luego ellos lo enfrentan y he aquí las palabras que leemos de la Biblia.

     Lo interesante de este pasaje es que Jesús habla de dos templos de adoración, el uno que los judíos habían hecho en Jerusalén, y que era único, y en donde todos los años subían a este templo a adorar a Dios, que era el único que los Judíos tenían, y lo apreciaban como santo y sagrado. No existía otro en todo el territorio de Israel, los judíos estaban orgullosos de él, era un símbolo espiritual, de identidad y cultural de la nación judía. A este templo se dirige Jesús y hace lo que hace.

      Jesús no estaba opuesto a que se adore a Dios en este lugar, Dios lo había ordenado a su pueblo, en este lugar se hacían sacrificios por la nación y por el pueblo, he aquí por eso los mercaderes vendiendo el ganado y cambiando el dinero, ya que los judíos venían de muchas partes del mundo a peregrinar a Jerusalén y traían diferentes tipos de monedas. Jesús se opone al mercado, al negocio en que lo habían convertido, y esto es así, ya que para algunos, la religión  es un negocio. Muchas veces se toma el nombre de Dios para mercadear con las creencias de la gente, bueno y ahí esta Jesús viendo y observando el gran comercio que ellos hacían con la religiosidad del pueblo. Luego está el pedimento de los Judíos, al pedir señal, ellos pedían que hiciera una señal extraordinaria, que mostrara su poder, ya que ellos como hombres tenían el poder político y religioso para hacer lo que hacían, ellos eran el poder real en la nación, y ahora venía este hijo del carpintero a tumbarles el negocio. 
     
     El Señor Jesús hace otra alusión y los confunde, él añade que existe otro templo, les da otro concepto de templo, les habla del templo del cuerpo. Todo hombre es un templo para Dios, ahora Jesús les habla de que para Dios  cada individuo es un templo en donde Dios desea habitar, en donde Dios desea ser adorado y ese era el cuerpo que poseía. El gran apóstol Pablo dice en la Biblia: " Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional" Romanos 12:1 y también añade: "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?"  I Corintios 6:19
    
     Jesús les da un nuevo concepto de templo, ya no uno hecho de piedra, sino uno hecho de carne, nosotros somos ese templo, es en nuestro corazón en donde Dios desea ser alabado. Ya no en el templo comercial, en donde se manifestaba la religiosidad de los judíos, en el negocio de las ofrendas con ganado, o en el poder religioso y político que la religión les había favorecido. Jesús dice que su cuerpo es el templo y que ese cuerpo que el tenía como hombre, lo destruiría y en tres días lo levantaría de nuevo. Jesús dijo:" yo pongo mi vida y la vuelvo a tomar". Él tenía el poder de poner su vida y levantarla, como así lo hizo" Los judíos confundidos piensan que es una blasfemia y mas tarde lo acusarían de esto ante el Concilio judío, ellos se asombraron y le dijeron que ese templo lo habían construido en cuarenta y seis años. 

     El apóstol Juan añade en este pasaje que Jesús hablaba de su cuerpo, y eso es verdad, cuántas veces los cristianos y no cristianos pensamos que el ir a un templo nos hace más cerca de Dios, o a veces salimos de un lugar regocijados, porque nos ha parecido que yendo a un hermoso templo nos ha dejado llenos espiritualmente, o porque hemos ido a un lugar santo y sagrado en Israel, pero no es así, esta sensación es pasajera, el verdadero templo en el que diariamente tenemos que ir, está en nuestro corazón, es allí en donde verdaderamente debemos adorar a Dios, no debemos esperar del templo de piedra nada, debemos esperar que si Dios está en el templo de mi corazón reinando, yo tengo la presencia de Dios en mi vida. Y es por esto que cuando voy al templo, soy yo el que llevo a Dios en mi corazón, Jesús dijo: "donde estén dos o tres congregados en mi nombre ahí estoy en medio de ellos", solamente bastan dos o tres, ¿por qué?, porque los verdaderos adoradores tendrán en su corazón a Dios, no necesitarán ir a una gran catedral, ni un hermosísimo templo gigante, sino que cada día asistir y adorar al Señor en el templo de su cuerpo. Si haces esto, cuando vayas al templo que vayas, llevarás tú el gozo y la bendición de Dios y no esperarás, que el templo o la gente que se reúne en ese lugar llene tu vida. Dios no está en un lugar de piedra hecho por el hombre, y no lo dejas ahí cuando te vas, Dios está en tu corazón, no necesitas mas que entronar en él a Jesús, para que diariamente lo sientas; y sea él, el Señor de tu vida.

martes, 21 de abril de 2015

JESUCRISTO, SEÑOR DE LA CREACION

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  Juan 1:3 
LA CREACION DE DIOS
Aquí el apóstol Juan nos hace un énfasis en este versículo, y es que claramente denota que Jesucristo es el que creó los cielos y la tierra, es indudable la revelación de Dios en el apóstol Juan, solamente el Espíritu Santo pudo revelarle a Juan estas cosas, aquí él no comienza diciendo que Jesús pronunció estas palabras, quizá si lo hizo, pero Juan las hace tan suyas, es como si Dios mismo comenzara diciendo el Génesis, si un capitulo falta en el Génesis este sería, el del primer capitulo de Juan.

El apóstol comienza la creación suspendiéndolo todo en el tiempo y en el espacio, él no concuerda con la teoría constructiva del universo por el big-bang, él dice que todo fue hecho por Jesucristo, él fue el que pronuncio la primera palabra y todo fue hecho por él. Imagínese que cuando el Señor no tenía un cuerpo humano, porque no se había encarnado todavía, él estaba ya en el tiempo, y además se añade que NADA de lo que hoy ustedes ven fue hecho sin su consentimiento.

Estimados hermanos y amigos, Dios es el que hace, hizo y hará las cosas en el Universo, si el hombre lo cree o no eso es cuestión de él, porque nuestras opiniones y creencias no sirven a los ojos de Dios, él las hace le guste o no a usted y a mí,  y si el hombre o ser humano no es capaz de creer lo que dice la Biblia, eso es cuestión del ser humano, ya que por esa Biblia y esas escrituras el hombre será juzgado, le guste o no al hombre.

Pero para aquellos que confiamos en su palabra, santa y bendita, que nos cobijamos bajo ella y la establecemos como derrotero de nuestra vida terrenal, para nosotros lo que dice aquí la escritura es lo correcto, si así lo dice la Biblia, quien se lo reveló a Juan, lo creo y lo comparto, como cristiano proclamaré siempre que Jesucristo es el Señor de la creación, él vendrá a esta tierra a gobernarla literalmente, para que todo ser humano reconozca y reconocerá que Jesucristo es el Señor.