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sábado, 15 de mayo de 2021

DOS FORMAS DE ORAR ANTE DIOS: PERSISTENCIA Y HUMILDAD

 1)  DIOS OBRA EN LA PERSISTENCIA DE NUESTRA ORACIÓN

LA VIUDA Y EL JUEZ INJUSTO

LUCAS 18:1-8 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no
desmayar,
2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, 5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. 6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 7 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿HALLARÁ FE EN LA TIERRA?

Análisis y comentario:

El Señor nos habla de que no digamos letanías delante de Él. 

Mateo 6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.


Las repeticiones son oraciones preparadas y repetidas. Dios no quiere vanas repeticiones. Él necesita de una oración sincera, pero aquí de lo que se trata es de que esta oración puede ser con el mismo propósito o petición. Por ejemplo la viuda le pedía constantemente al Juez Injusto que le haga justicia, ella no tenía otro remedio,  ya que este juez era el único que podía legalmente hacerle justicia.

Entonces no hay que confundir una oración repetida muchas veces, con una oración con propósito igual. El propósito igual puede permanecer delante de Dios siempre, por ejemplo anhelamos que ECUADOR SEA PARA CRISTO, esto no es una letanía. Este es un propósito fundamental de nuestras vidas. Dios anhela esto también y nuestra alma anhela este propósito. Dios no se disgusta porque pidamos este propósito en la oración. Él se alegra que su iglesia ore por esto.

Luego de esto el Señor dice si hallará fe en la tierra. Por qué nuestro salvador habla de la fe. Porque toda oración debe ir con fe. Note lo que dice la Biblia con respecto a este tema:

Santiago 1:6-7  PERO PIDA CON FE, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

De nuevo decimos que el Señor advierte de que los hombres se cansarán de pedir a Dios y porque no piden con fe, él se pregunta si hallará fe. Él solo se hace una pregunta nada más, no está diciendo que así será, pero creo que probablemente así será. Porque los hombres se habrán cansado de pedir y al no ser persistentes abandonarán la oración persistente delante de Dios y no tendrán ya más fe en él.

EJEMPLO DE ORACIONES CON PROPÓSITO

Hubo una mujer que persistió durante mucho tiempo, y esta era Ana, la madre de Samuel:

ANA  (SU PROPÓSITO FUNDAMENTAL: TENER HIJOS)

1 SAMUEL 1:1-20     1 Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo. 2 Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía. 3 Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová. 4 Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. 5 Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. 6 Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. 7 Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía. 8 Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? 9 Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E HIZO VOTO, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. 12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. 17 Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. 18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. 19 Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, Y JEHOVÁ SE ACORDÓ DE ELLA. 20  Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.

COMENTARIO:

Dios se acordó de Ana, esa es la frase más atractiva que encuentro en este pasaje, es un antropomorfismo, con el cual se le atribuye a Dios características humanas. Como si Dios necesitara acordarse para hacer las cosas.

ANA LA PROFETISA  DEL TEMPLO (DIOS LA PREMIÓ VIENDO AL SALVADOR)

LUCAS  2:36-38 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, 37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. 38 Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.

SIMEÓN EL DEL TEMPLO DE JERUSALÉN (DIOS LE PERMITIÓ VIVIR PARA QUE VEA AL UNGIDO DE DIOS)

LUCAS 2:25-31    Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. 26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que VIESE AL UNGIDO DEL SEÑOR. 27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, 28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: 29 Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra; 30 Porque han visto mis ojos tu salvación, 31 La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; 32 Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.

ELÍAS  (DIOS LE CONCEDIÓ LOS DESEOS DE SU CORAZÓN)

Santiago 5:16- 18    16 La oración eficaz del justo puede mucho. 17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y ORÓ FERVIENTEMENTE para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

 

2  UNA ORACIÓN CON HUMILDAD

 

EL FARISEO Y EL PUBLICANO

LUCAS 18:9-14    9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros,


dijo también esta parábola: 10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

2   EL SER HUMILDES DELANTE DE ÉL.

La Biblia dice que Dios resiste a los soberbios pero que da gracia a los humildes.

Santiago 4:6:    Pero él da mayor gracia. Por esto dice: DIOS RESISTE A LOS SOBERBIOS, y da GRACIA a los humildes.

Salmos 147:6:   Jehová exalta a los HUMILDES, Y humilla a los impíos hasta la tierra.

¿QUÉ ERA UN PUBLICANO?

Publicano (en latín, publicanus, pl. publicani), en Roma, era nominado genéricamente así quien obtenía, mediante locatio (arrendamiento), alguna delegación jurisdiccional del estado para efectuar la recaudación de tributos del tipo vectigalia (es decir, los ingresos regulares).

¿QUE ERA UN FARISEO?

Los fariseos fueron un grupo o movimiento político social y religioso, así como una escuela de pensamiento judía en la Tierra de Israel durante el período del Segundo Templo. Tras el sitio de Jerusalén y la destrucción del Segundo Templo en el año 70 d.c  Los fariseos tenían una doctrina basada en la inmortalidad del alma, donde las personas buenas eran premiadas y las malas eran enviadas al infierno. ... Creían en la resurrección de las almas y en la vida eterna. Creían en la libertad humana sobre el destino.

COMENTARIO

El Fariseo y el publicano subieron a orar ante el templo y ante Dios. A ambos Dios los escuchó, pero Dios se enroncha con los soberbios. Esa es su condición, a Dios le da roncha los soberbios, y el Fariseo se jactaba delante de Dios. Él no se presentó con humildad, posiblemente él tenía razón era mejor que el publicano, pero la regla prevaleció más que la forma de presentarse.

Santiago 4:6:    Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

El publicano verdaderamente era un pecador, un hombre sin escrúpulos, un hombre aborrecido por el pueblo, ya que siendo judío se aprovechaba estafando al pueblo. Porque  cobraba para los romanos los impuestos, y adicionalmente robaba a su propio pueblo. Pero Dios premió su humildad, ya que este hombre reconoció que era un pecador.

Ambos eran pecadores delante de Dios, lo que los fariseos no comprendían era que para Dios ambos no merecían su perdón. La Biblia dice que Dios nos perdonó nuestros pecados por GRACIA. O sea no era por méritos humanos la justificación delante de Dios. Mira la Biblia dice:

Salmos 25:11:   Por amor de tu nombre, oh Jehová, PERDONARÁS también mi pecado, que es grande.

Siempre fue así, Dios perdonaba porque él lo quería así. El salmista David dice que por amor a su nombre perdonarás mi pecado. Siempre fue la potestad de Dios el perdonar los pecados de los hombres a los que él quería hacerlo, de su propia voluntad.

Salmos 32:1:     Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

Este es la frase más linda de la Biblia cuando dice que FELIZ es el hombre al que Dios perdona sus pecados.

Salmos 32:5:     Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado.

Cuando el hombre confiesa sus pecados delante de Dios, él los perdona desde la antigüedad Dios requiere la confesión voluntaria de los pecados para perdonarlos.

Pero Dios siempre requirió la sangre para perdonar pecados, así lo manifiesta la Biblia.

Hebreos 9:22:   Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

Mateo 26:28:    Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Entonces usted puede notar porque ahora es por la gracia de Dios que el Señor obra, porque Cristo derramó su sangre preciosa en la cruz, ahora la salvación es por gracia y  por fe, la fe en Jesucristo. Por eso la Biblia dice:

Romanos 10: 9     Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

Si ves, solo con la confesión de que Jesús es el Señor de tu vida eres Salvo, ya no tienes que hacer ninguna cosa para ser salvo, su salvación es por gracia, el regalo de Dios a los hombres tal como lo dice:

 Juan 3:16-17  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo SEA SALVO por él.”

Acepta a Cristo como el Salvador de tu vida.

Conclusiones finales:

A)  Dios requiere de una oración con propósito para el escuchar lo que tú dices. No es lo mismo orar repitiendo una oración aprendida cientos de veces, que ir con el mismo propósito diario pero hacerlo con todo nuestro corazón delante del Juez Justo de toda la tierra, Jehová nuestro Dios.

B)  Dios requiere de la humildad en nuestras oraciones, Dios resiste a los soberbios, Dios se enroncha con los soberbios y altivos de corazón. Pero él se conduele y se apiada de los que lo hacen con humildad delante de su presencia y reconocen su condición de ser pecadores, que no son nada sin él, que lo necesitan cada día más, y que requieren su perdón para poder existir.

martes, 11 de mayo de 2021

DIOS NOS HIZO Y NO NOSOTROS A NOSOTROS MISMOS

 TEXTO: Salmos 100:1-5

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. 2 Servid a Jehová con alegría.
Venid ante su presencia con regocijo. 3 Reconoced que Jehová es Dios. Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 4 Entrad por sus puertas con acción de gracias. Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. 5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.

ANÁLISIS Y COMENTARIOS

Salmos 100:1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

La alegría de cantar a Dios. Pero el Señor pide que los que canten sean los habitantes de toda la tierra, y lo hagan con alegría. Dios nos hizo con un propósito: el de alabar y bendecir su santo nombre. Cuando Pablo y Silas estaban en la prisión, ellos cantaban:

Hechos 16:25: Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.

¡Qué precioso cómo cantaban himnos  al Señor! En medio de la angustia ellos cantaban himnos, ¿cómo puede ser esto?, cuando estoy afligido. ¿Cómo puedo cantar al Señor?, es imposible que estando en la cárcel, de mis labios salgan alabanzas al nombre del Señor. ¡Eso sí que es extraordinario! Me parece a mí que esto es totalmente grande y maravillosos que suceda esto.

Salmos 100: 2 Servid a Jehová con alegría. Venid ante su presencia con regocijo.

Debemos servir a Dios con alegría. Cuando lo hacemos con tristeza es porque nos falta la convicción, de que aun en medio de las pruebas, Dios está con nosotros. Es que no comprendemos que su gracia y misericordia está con nosotros. La alegría es un don del Espíritu Santo. Dice el apóstol Pablo:

Gálatas 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, GOZO, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Luego la escritura dice también en el Antiguo Testamento:

Nehemías 8:10: Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el GOZO de Jehová es vuestra fuerza.

Hay gozo en el cristiano cuando existen pruebas. Aunque hay lloro, muchas veces y tristezas, Dios nos provee de gozo en nuestro interior, porque hay esperanza.

Mira lo que dice el apóstol Santiago:

Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

Las pruebas y las dificultades son soportables para Dios. Él juntamente con la prueba nos da la salida.

1 Corintios 10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Dios ha prometido en darnos la salida, así es como Pablo y Silas adoraban a  Dios en medio de esta dura prueba y Dios los escuchó. Dios envió un terremoto para librarlos; sus cadenas fueron rotas por el Señor. Observa el pasaje bíblico.

Hechos 16:26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.

Dios premio su alabanza, su adoración, su fe. Cuando ellos tuvieron fe en el Señor en medio de las dificultades. Dios obró de una manera extraordinaria.

Ninguna alabanza a Dios debe ser con tristeza. Debemos con alegría alabar a Dios. Nehemías no podía presentarse ante el rey Artajerjes con tristeza. Él siempre tenía que estar alegre ante el rey. El rey le preguntó por qué estaba triste.


Nehemías 2:2-3  Me dijo el rey: ¿Por qué está triste tu rostro? pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón. Entonces temí en gran manera. 3 Y dije al rey: Para siempre viva el rey. ¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego?

Nehemías temió en gran manera, porque él no podía presentarse al Rey con su rostro afligido; él podía recibir la pena de muerte.  Así lo dicen los analistas históricos.

Salmos 100: 3   Reconoced que Jehová es Dios.

Dios es Dios, es el único que hay. La Biblia lo expresa claramente:

I Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

Cuando reconocemos que Dios es el único que hay, que no hay otro Dios, que le glorificamos a él, que le honramos a él, que él es nuestro Padre. Entonces todo nos va bien. En nuestras vidas ya no hay dudas ni malos razonamientos. Sabemos que todas nuestras dudas se despejan. No tememos a nada ni a nadie porque al único que tememos es a Dios. Que él es el único que hay. No hay otros Dioses. Satanás no es Dios. Él es un ser creado, limitado en poder. Ningún demonio es Dios; solamente él lo es. Los demonios son seres caídos, que no tiene poder, ellos saben quién es Jesús y que poder tiene. Mira lo que dice la Biblia:

Mateo 8:28   Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

Los demonios sabían y reconocían que Jesús era el Hijo de Dios. ¡Qué vergüenza que los hombres no sepan que Jesús es el Hijo de Dios! Y en cambio los demonios si lo saben, ¡hasta dónde irá nuestra ignorancia! Observa lo que dice la Biblia con respecto a este tema:

Santiago 2:19  Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Los demonios creen en un Dios verdadero, pero el hombre duda de la existencia de Dios. ¡Será posible!, parafrasearé un poco: Los demonios serán los jueces de los incrédulos, porque ellos aunque odian a Dios, creen que si hay un Dios y tiemblan. ¡Qué vergüenza para los hombres!

 

Salmos 100: 3   Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos.

Existe la peregrina idea de que nosotros nos hicimos a nosotros  mismo y que no existe Dios, que somos el fruto del azar y de la suerte. Que una molécula, que no se sabe de dónde salió, se unió con otra y la electricidad, que tampoco no se sabe de dónde salió, esta electricidad  hizo que las 2 moléculas se pegaran y por eso se necesitaron trillones de años para que la evolución hiciese su parte. Y ahora  nosotros somos el fruto de esa unión. La Escritura dice que Dios nos formó, él nos hizo del polvo de la tierra y sopló en su nariz la vida.

Génesis 2:7: Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

 Salmos 100: 3  Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

Somos creados por Dios, somos ovejas de su prado. Somos creados por él. Él nos hizo. Él nos dio vida y dio la vida a todos los hombres. Y él tiene el derecho de juzgarnos, le guste o no le guste a los hombres. El hombre no puede decir a mí no me juzgues, pues no creo en Dios, porque soy ateo. Dios te dio la vida y él te juzgará te guste o no te guste. Él tiene la potestad de hacerlo.

Salmos 100:4   Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.

¿Cuántos  bendicen el nombre de Dios? ¿Cuántos bendicen con alabanza su nombre? No podemos entrar a sus atrios sin alabanza. A Dios no podemos ir a alabar su nombre tristes. Porque el gozo del Señor es nuestra fortaleza. Tenemos que alabarle alegres. Bendigamos su nombre. Su nombre es Santo. Cuando bendecimos al bendito, él se regocija en nuestra alabanza. Él obra milagros como lo hizo con Pablo y Silas.

 Salmos 100:5  Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

Dios es bueno. Si reconocemos su bondad entonces todo está bien. Todo va viento en popa. Todo reverdece. Su nombre se engrandece. Para siempre es su misericordia. Para siempre es su bondad. Gloria el nombre de Dios eternamente y para siempre. Amén.

viernes, 7 de mayo de 2021

QUÉ PUEDE CAUSAR LA POBREZA EN EL SER HUMANO?

 La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.  Proverbios 10: 4

Análisis y comentarios:

El Señor nos dice en su Santa Palabra, que la mano del negligente empobrece: o sea que nos está dando una razón, una causa-consecuencia de que la acción negligente hace que el hombre empobrezca, y que esa misma negligencia lo perjudica.

Según la RAE, la palabra negligencia, significa: 1. f. Descuido, falta de cuidado. 2. f. Falta de aplicación.

Entonces es el descuido, la falta de cuidado, el no ocuparnos de las cosas que son esenciales, dejar para otro momento lo que podemos hacer hoy. Esto es la negligencia. Y la consecuencia de la negligencia es la pobreza.

Otra definición dice: [persona] Que no pone el cuidado, la aplicación y la diligencia debidos en lo que hace, en especial en el cumplimiento de una obligación.

Y así toda actitud negligente en la vida produce pobreza. Sea que seas rico o pobre, tus actitudes negligentes te producen pobreza o disminución de tus expectativas.

¿Ahora cuántas clases de pobreza pueden haber? Muchas, pero hoy vamos hablar de sólo algunas: La pobreza económica, la pobreza espiritual y la pobreza moral.

LA POBREZA ECONÓMICA

Una de las más preocupantes es la pobreza económica y es la que trataremos en este momento. Déjame decirte que de acuerdo a esta escritura de la Biblia es la negligencia en tu vida la que te empobrece. Puede ser que en la teoría social sobre la pobreza existan muchos factores externos, pero en el aspecto personal la mano negligente produce pobreza económica y esta es una gran verdad. Pensar que debes recibirlo todo del estado es una utopía. Porque de algo tendrás que hacer la diligencia. 

Decía uno de mis profesores de economía y ventas, un ingeniero que nos daba clases, “NO HAY PEOR GESTIÓN QUE LA QUE NO SE HACE”. Bueno no sé de donde sacó este Señor esta frase, puede ser que se la haya copiado a algún gran filósofo o pensador, pero él me la dijo cuándo explicaba acerca de las acciones personales que uno debía emprender para conseguir las ventas y las aspiraciones y objetivos que debería uno cumplir en el marco personal como vendedor. Es decir la más mala GESTIÓN, la peor de todas las gestiones, no era inferior a la que no se hacía. Esto es, que si yo pretendía ganar ventas para la empresa a la que servía como vendedor, tenía que ir a hacer la gestión, que así sea que tuviese que recorrer 30 citas diarias para conseguir una venta no existía peor gestión que la que yo no la hiciera, las 29 visitas podrían salir mal, pero la número 30 esa sería la exitosa. De esa última visita probablemente obtendría mi venta diaria. Y no había peor cosa que no hacer la gestión, en otras palabras, para ponerlo de modo grosero lo que me decía este entrenador era: Oye vago ponte a explorar clientes, porque si estás sentado ahí en tu silla de escritorio o en la  cama de tu cuarto no lograrás hacer nada, sino te mueves a hacerla. Visto de esta manera eso era lo más importante.

Si queremos algo en la vida tenemos que ponernos a trabajar por ello.

Pero aquí dice el proverbista que la mano negligente, ¡ah entonces! lo contrario es la mano diligente. Pero la mano que se mueve, la que tiene ánimo, la que suda, la que se esfuerza, la que está presta, esta es la que alcanzará la victoria, esta es la mano que Dios bendecirá.  Dios quiere ver tu mano, ¿qué mano tú tienes? ¿Cómo son tus manos para emprender algo en la vida?

Una manera de hacer las cosas:

Si yo quiero hacer las cosas tengo que planificarlas, con la ayuda de Dios o con mi propia ayuda. La vida de las personas diligentes son planificadas delante de Dios y de los hombres. Si no planifico ¿cómo será mi vida? no podré salir adelante. Esto es, que puedo ser diligente, pero si no planifico y me organizo de nada me sirve el ser diligente.

Es más, el ser diligente acarrea que seas organizado. Ejemplos de personas diligentes y organizados: José, él fue un hombre de Dios, diligente y organizado, dice la Biblia, que Dios hizo prosperar a Potifar (su amo) por causa de él.

Génesis 39:3 “Y vio su amo (Potifar) que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.”

Bueno muchos entenderían que aunque José no hiciera nada, Jehová lo iba a prosperar. Pero póngale atención al verso y “VIO (Potifar)… QUE TODO LO QUE ÉL HACIA”. Mire bien, y “VIO”, esto es que él se dio cuenta con sus propios ojos, de que José efectuaba acciones prósperas y luego el otro verbo es “hacía”, quiere decir que “hacía algo” y entonces Jehová lo prosperaba. Note que por José, Potifar conoció a Jehová. El testimonio de José era tan claro, que lo que él hacía, Dios lo prosperaba. Entonces José le testificaba a Potifar de que el “Dios Jehová” de él, era el que lo prosperaba. ¡Qué maravillosos es cuando nuestras acciones, nuestra mano diligente, Dios bendice! Y son por estas acciones que testificamos de Dios, quizá José le habló a Potifar de Jehová, pero fueron sus resultados, sus esfuerzos, su trabajo diligente por medio del cual Potifar se dio cuenta de que el Dios de José era verdaderamente real.

Supongamos que José no hubiera hecho nunca nada, que él se hubiera echado en la mansión de Potifar y hubiera sido un haragán y un vago. Pregunto, ¿aun así Jehová lo iba a prosperar? Note que el condicional aparente era: “que lo que él hacía Jehová lo prosperaba.”

Si tú no haces nada, Dios no te puedes prosperar.

Si tú quieres algo de Dios, sé diligente. Pablo dijo:


Efesios 4:28: “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.”

Y añade en otro: 2 Tesalonicenses 3:10: “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.”  Observe que dice, que el que  no trabaje.

Póngale diligencia a su trabajo, tenga la mano diligente.

Dios prosperará al que es  diligente. Si tú trabajas con la fe en Dios y eres diligente, Dios te prosperará.  Aunque el principio bíblico es que la mano del diligente enriquece, no dice que Dios bendice al bueno o al justo o al que cree en el o no. El principio bíblico que Dios le da al hombre es que seas como fueses; si eres diligente enriquecerás y prosperarás. A veces envidiamos a los impíos que prosperan, pero estamos dispuestos a ser diligentes como lo son ellos. La envidia nos corroe, pero no somos capaces de imitar su diligencia. Debemos ser capaces de ser organizados, de levantarnos temprano, de hacer las cosas con inteligencia, con prudencia, con sentido común, con sabiduría. Dios dice:

Santiago 1:5 “Y si alguno de vosotros tiene falta de SABIDURÍA, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”

Somos capaces de hacer los que otros hacen de acuerdo a su diligencia. Somos capaces de poder organizarnos, de hacer sacrificios y tener diligencia o esperamos que Dios haga esto por nosotros.

LA POBREZA ESPIRITUAL

2 Timoteo 2:15: Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

Efesios 5:15:  Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios.

Envidiamos a los grandes pastores y ministros de Dios, envidiamos a los hombres espirituales que tienen éxito y los queremos acabar. Los envidiamos a tal punto que estamos buscando cualquier resquebrajamiento para poderlos criticar. Y cuando caen, nos gozamos en nuestro interior y decimos cayó el que decía que andaba con Dios. Note lo que dice la
Biblia:

Salmos 22:8:  “Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.”

Somos capaces de juzgar a otros, de envidiarlos pero incapaces de ser como ellos. Nos da envidia como son, como visten, como hablan, y decimos: “se creen la divina pomada.”

Así también es en el orden espiritual. Observe lo que hablaban de Jesús:

Mateo 12:14:  “Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle.”

Ellos querían destruir a Jesús por envidia, porque a pesar de que ellos eran maestros de la ley, estrictos en todas las cosas, ellos no podían curar ni aun a una cucaracha. Pero el HIJO DEL CARPINTERO, ese que decían que no era digno de llamarse el mesías de Israel, hacía milagros y maravillas, resucitaba muertos y el pueblo se iba con él y querían hacerle rey.

La envidia y no la diligencia fueron los motivos de matar a Jesús. Al igual que en el aspecto económico nos mueve la negligencia en lo espiritual también. Queremos que Dios nos hable a nosotros, pero somos incapaces de buscarle como lo hacen estos que criticamos. No hay diligencia ni trabajo en lo espiritual y queremos ser grandes y que Dios obre maravillas en nosotros y no somos capaces de pagar el precio que tiene la mano del diligente para tener más de Dios en nuestras vidas.

Al igual que en lo económico, Dios prosperará la mano diligente y castigará la mano del negligente.

LA POBREZA MORAL

Siguiendo los mismos pasos de lo económico y espiritual, sé diligente en sembrar en tus hijos los aspectos morales que quisieras segar de ellos en sus vidas. Esfuérzate, no esperes que sean ellos adolescentes para sembrar los aspectos morales en sus vidas. Si tú quieres que tu familia, tu hogar, tu contorno familiar,  tenga resultados que quisieras obtener, siembra con diligencia los aspectos morales que deseas que tenga tu hogar.

Mi amada madre de niño me miraba con ojos graves y su frente se fruncía y me hablaba:
nunca te cojas nada de nadie, no cojas ni un alfiler, si encuentras algo devuélvelo, pues no es tuyo.” Todavía recuerdo su voz grave y firme en señalarme esto cada vez que iba a la escuela; y mi madrecita no era una mujer que había ido a una universidad a aprender esto, ella había sido sirvienta a sus 8 años en una casa de una familia rica de la ciudad de Cuenca, a lo mucho a ella le habían enseñado un poquito a leer y a escribir. Posiblemente esto se lo infundió su patrona que hizo las veces de madre de ella. Pero esto que ella aprendió de la universidad de la vida me lo enseñó a mi, a su hijo. Todavía recuerdo sus sabias palabras y consejos que me los llevaré de recuerdo hasta la tumba. 

¡Siembra en el niño! Mira la Escritura Sagrada dice:

Proverbios 22:6: “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”

 Instrúyelo de niño, no esperes que de viejo cambie, ni desees instruirlo en su caminar cuando esté él torcido. Cuando es niño, sé diligente, no digas mañana lo haré, o esperaré que el entorno social lo cambie. Tú eres el llamado, como padre y/o como madre, a instruir a tu hijo.  No es el estado, no es la sociedad, no son los amigos, no es el pastor, no es el profesor, es tu ineludible deber. Instruye al niño dice la escritura, tú lo pariste, tú debes enseñarle el camino. El camino bueno, no el malo, por el camino bueno, por el camino de la rectitud, por el camino de Dios. Si tú andas por el mal camino, dale la oportunidad a tu hijo de no caminar en él. Dale la oportunidad de que él no muera como tú. Dale la oportunidad de que sea diferente, dale la oportunidad de escoger. Y así en todos los aspectos sé diligente. Mira lo que dice la Escritura:

Eclesiastés 12:1-5  “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento; antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia; cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas; y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas; cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles; antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.”

Antes que todo esto te ocurra, planifica tu vida desde tu juventud. Antes que ya no puedas hacerlo por la vejez, haz lo que debas hacer lo más pronto posible. SÉ DILIGENTE

martes, 4 de mayo de 2021

NO ME AVERGÜENZA DECIR QUE CONFÍO EN DIOS

 

TEXTO: A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. (SALMO 25:1)

Análisis y comentario:


No me averguenza decir que confío en Dios
A ti (OH, DIOS), en primer lugar la cita dice: a ti. Es como si el salmista ya sabe a quién va a dirigir su oración. Él está acostumbrado a dirigirla hacia y sólo al Señor. Él sabe que tiene que levantar su alma solamente a él. Es en él en quien espera ese sosiego de su alma, esa paz que solamente Dios le da al hombre y que está en él. Luego el salmista pronuncia: levantaré mi alma. El alma del salmista esta caída en el desastre de sus penas y amarguras, en el desastre de sus lúgubres esperanzas, pero él la levanta para Dios. Su alma está abatida, pero él la levanta para Dios, solo para él. Nace de su alma buscar en lo recóndito de Dios. El levantar su alma, el dirigirse a él con su más ferviente anhelo, levanta su alma para él.

Salmos 25:2  Dios mío, en ti confío;

Qué bello es decir: ¡Señor sólo en ti confió!, no hay otro Dios, porque solamente hay uno. Y es en él en quien yo confió, en quien entrego todos mis sufrimientos y mis penas a él. En quien puede confiar mi alma y mi espíritu, solamente en sus nobles y poderosas manos, llenas de amor y misericordia para conmigo. En aquellas manos, son en las que depositaré mi último aliento. ¿En quién confías tú en tu vida?, confiar en Dios es la inversión más segura. Si confías en un hombre te arrepentirás. La Biblia dice en Jeremías 17:5: “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre.” Si tú pones tu confianza en una persona, te arrepentirás. El hombre falla, Dios no lo hace. Si pongo mi confianza en Dios, él promete no avergonzarme.

Salmos 25:2 No sea yo avergonzado

El salmista dijo no sea yo avergonzado. Muchos al saber que tú pones tu confianza en Dios te avergüenzan y te maldicen o te contrarían. Te apabullan delante de otros y se burlan de ti. Cuando el pueblo de Israel estaba esperando a Moisés que bajase del monte, ellos se avergonzaron de no poder tener un dios físico. Se avergonzaron de tener un Dios invisible. Mientras todos los demás reinos, incluido de donde habían salido, esto es el reino de los egipcios, tenían innumerables dioses visibles. De piedra, de madera, de oro, ellos en cambio, los israelitas,  no tenían nada. Y  prefirieron no sentirse avergonzados. Y quisieron seguir el camino de los demás pueblos. Ellos hicieron un dios de oro, ¡qué lindo! (ironía) Uno de los metales más preciosos que el hombre puede tener y poseer es el oro.

Israel se avergonzó de su Dios invisible, del que no tiene nombre y apenas se fue Moisés, le dijeron a Aarón que les hiciera un Dios que pudieran ver. Que sea exquisito, que sea de oro, que sea un ultra Dios. Y lo hicieron a la imagen de un becerro de oro. Un becerro  es una cría de las vacas de no más de 2 años. Hermoso para ellos. Era un animal ejemplar. Luego lo adoraron. La vergüenza de tener un Dios a quien no pudieran presentar, colmó más en ellos, que su fe. Y se olvidaron de que ese Dios invisible los había sacado con gran poder de Egipto.

El salmista dice: no sea avergonzado. Señor sé tú el verdadero Dios. Que no me dé vergüenza confiar en ti, ni de pronunciar tu santo nombre. Pues aunque no te veo, te reconozco como el verdadero.  Porque eres el verdadero Dios del universo.

Salmos 25: 2 No se alegren de mí mis enemigos.

¿Quiénes son tus enemigos?, los que se mofan de ti, los que te hacen mal, los que te miran por debajo de sus hombros, los que te hacen males. Aquellos que te desprecian por ser el pueblo de Dios.

Salmos 25:3 “Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido.”

Los que esperan en ti no serán  confundidos. Viven en eterna  confusión los que esperan en otro Dios. La biblia dice en 1 TIMOTEO 2: 5 “Porque hay un solo DIOS”  No hay otro Dios, sólo él es el único que existe. Los otros son dioses inventados por el hombre o por el mismo Satanás que ha torcido la mente de los hombres para que hagan dioses de las cosas de esta tierra. Romanos 1:23 dice que los hombres cambiaron la imagen de Dios, por la imagen de hombre corruptible, de ave, de cuadrúpedos, y de reptiles: “y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”

Si usted observa la historia y la arqueología de algunas naciones antiguas, verá que muchos pueblos tenían dioses con forma humana, otros: mitad hombres mitad animales, otros eran tres como los guardianes de los palacios de los persas: eran leones alados con rostro de hombres. Aquí muchos dicen que ellos son el fiel reflejo de que los marcianos o lo extraterrestres nos han visitado. Si usted observa la historia arqueológica egipcia verá que muchos dioses eran mitad hombre y mitad cuervos, o serpientes. Si observa la arqueología de la India, observará que entre los restos antiguos que ellos dejaron están monstruos con cuerpos de serpiente, y otros monstruos con apariencia de reptiles. Para muchos estos es señal de extraterrestres, pero para el Apóstol Pablo, inspirado por Dios, él dijo que esto era el  fiel reflejo de cómo los hombres cambiaron la gloria de Dios por estos dioses. Mitad hombre y mitad animales. No les gustaba adorar a un Dios invisible que no tenía cuerpo humano, que habitaba entre la invisibilidad y que no tenía cuerpo y que no tiene nombre, que es el gran Yo soy.

Salmos 25:3 Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

Aquellos rebeldes, los que no le son fieles, los que se rebelaron contra Dios, ellos son avergonzados, porque Dios no los respalda, aun en medio de las pruebas el hombre de Dios espera en Dios y no se confunde porque es ya hecho firme, en las promesas de Dios para su vida.

Salmos 25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.

Pero, muéstrame oh Jehová, oh Dios de mi salvación, muéstrame tus caminos. En otra parte dice la escritura, tus caminos son verdad. Salmos 86:11: “Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad.” Los caminos de Dios son verdad, Jesús dijo: “yo soy…la  VERDAD…” Juan 14:6.  Jesús dijo que él era la verdad. Dios le reveló la verdad al hombre. Les mostró el camino: “Yo soy el camino, la verdad...” Juan 14:6.

Note, Dios le mostró al hombre el camino y la verdad que es Jesucristo. Él es el camino al Padre. Jesús dijo: “Nadie viene al Padre sino por mí” Juan 14:6. Él es el camino a Dios. Dios le mostró al hombre el camino y ese camino es su Hijo Jesucristo.  No hay otro camino que llegue al Padre. Los hombres dicen que todos los caminos conducen a Dios. Que todas las religiones lo hacen, que todas tienen algo de Dios y que por eso de alguna manera encontrarás a Dios.

Muchos dicen que suficiente es con que el hombre tenga buenas intenciones y que de esa manera encontrarás a Dios. Que Dios no se negará a conocerte, a perdonarte, a amarte como eres. Pero déjame decirte que están completamente y dolorosamente equivocados.  Le guste o no al hombre. Le agrade o no a la humanidad, la Biblia dice, que el único camino para llegar a Dios es su hijo Jesucristo.

Las personas pueden decir que él fue un gran profeta, que él fue un buen hombre, que él sólo quiso llegar a ser un hombre prominente.  Pero la verdad es que Dios lo escogió a él, para que sea el único camino, al único y verdadero Dios que existe y eso no cambiará hasta que él venga.

La Biblia dice: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” 1 Timoteo 2:5


Enséñame tus sendas dice el salmista David. Él no conocía las sendas de Dios y le dijo que se las enseñara. Cuando buscó debidamente a Dios de todo corazón, él estuvo dispuesto a enseñarle sus sendas.

Felipe le dijo a Jesús, muéstranos el camino, muéstrame la senda: “Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino…” Juan 14:5-6

Observa, como le muestra Dios sus sendas, sus caminos a Felipe. El salmista en el tiempo pasado no conoció el camino. Él requería que el Señor  le mostrase el camino. A Felipe  le mostró el camino. Este camino de verdad es Jesucristo. Él es el camino.

Enséñame tus sendas. Esto se cumplió en Jesucristo. Él es el único camino. No busques más otro camino. No busques más otra religión, no busques más en otro conocimiento. Dios contestó el deseo de David, él trajo el camino a la tierra.

Salmos 25: 5 Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación. En ti he esperado todo el día.

Encamíname en tu verdad y enséñame. En ese camino espero. Ese camino es la verdad. El Señor Jesús dijo: “Yo soy el Camino, la verdad….”, Juan 14:6  Pon atención, la verdad que buscas está en Cristo. Pilato le dijo a Jesús y ¿qué es la verdad?:      “Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito.” Juan 18:38  Para este hombre no había verdad. Estaba tan acostumbrado a las mentiras, que no distinguía una verdad entre 10.000 mentiras. Su vista espiritual era tan miope, que no atisbaba a ver la verdad frente de él mismo. Jamás pudo ver la verdad y se perdió.

Así están algunos nunca ven la verdad. Se les predica el evangelio y no lo perciben. Sus vidas son veladas por el pecado y nunca ven la verdad. Su corazón está tan duro y lleno de mentiras, que no pueden verla. Son los Giezi espirituales (el siervo de Eliseo); no ven las cosas de Dios, no perciben las cosas espirituales, su mundo son las tinieblas y no están acostumbrados a la luz. No perciben la luz pues la ceguera espiritual los ha hecho ciegos para ver las verdades de Dios. Donde usted ve ternura, misericordia y bondad, ellos no ven nada. Su alma está pegada al pecado y no pueden ver las verdades eternas de Dios.

En ti he esperado todo el día. Así dice David. Todo el día he esperado y no me he cansado de ti Señor. Anhelo tus respuestas a mi alma. Anhelo tu presencia en mi vida, respóndeme cuando clamo, dice en otro salmo David. He esperado sólo en ti, en el Dios de mi  Salvación.

 

 

sábado, 1 de mayo de 2021

DIOS TE CONOCIÓ ANTES QUE NACIERAS

 

Jeremías 1:5:  “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

Comentario y análisis:

Foto artística de un feto en el vientre de su madre.
Note lo que Dios dice: YO TE  CONOCÍ, antes que te formase. Dios ya sabía de ti, él sabía y tenía conocimiento de cómo eras. Él ya se regocijaba de como serías. El planificó tu existencia. Tu existencia no fue planificada por la sociedad como dicen los sociólogos ateos, tu existencia la planificó  Dios. Él quería que fueses grande, poderoso, que hicieses su voluntad, que vayas a las naciones en su nombre y proclames su palabra. Dios quiso hacerte su mensajero. La intención de Dios fue buena para contigo. Pero ¡oh sorpresa! Tú no eres lo que Dios planificó de ti, pues la gente dice que tú eres un pobre y triste muerto de hambre. Mefi-boset dijo al rey David, soy un pobre perro, 2 Samuel 9:8 “Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?” Ese era el concepto que le habían formado los que le rodeaban, esa era la imagen que todos los días veía él en el espejo. Lo mismo que Mefi-boset sentía, tu madre te dijo cuando eras niño, que no serbias para nada, quizá tu padre fue un borracho y/o delincuente social o un consuetudinario pecador que arruinó tu existencia, muchísimas veces. Pero Dios no te quiso así, él te conoció en otra dimensión y tú eres ahora lo que él no planificó para ti. ¿Por qué? ¿Sabes por qué?, Por el pecado. El pecado arruinó los planes que Dios tenía para ti. El pecado te hizo vil a los ojos de Dios y todo lo que él tenía planificado para ti pereció. Ahora te pareces más al hijo pródigo con ropas viles y harapientas. Comes los algarrobos que le dan a los puercos. O sea, te contentas con las sobras. Jesucristo dijo: mi padre hace salir el sol sobre buenos y malos. Te contentas con el día a día, con el sol que Dios da a buenos y malos, pero no con la verdadera bendición que El Señor quiere darte.

Dios no puede bendecirte. Dios no puede ejecutar su plan sobre ti por causa del pecado. Dios quiere que seas un verdadero Jeremías, un hombre nacido con un propósito, con una meta prefijada, la que Dios quiso darte. Por eso cobran vida los versículos de Romanos 8: 29-30 “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” Dios te predestinó para que seas un vencedor, Dios te predestinó para que seas poderoso en la palabra, Dios te predestinó a muchísimas cosas buenas. Pero cuando llegaste a este mundo todo cambio. El pecado te hizo otro. Mira como Dios predestinó a Satanás, Ezequiel 28:13 “En Edén, en el huerto de Dios estuviste (PASADO); de toda piedra preciosa era tu vestidura (PASADO); de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados (DESDE ANTES QUE FUESE CREADO) para ti en el día de tu creación.” Mira como Dios le tuvo preparado todo antes que naciese Satanás, él fue creado y predestinado para que sirviese a Dios. Dios lo hizo para su gloria y su honra, para que le diera pleitesía a él. Mira lo que dice en otro lado: Ezequiel 28:14: “Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.” Dios puso a Satanás como protector, él estaba viviendo en la  misma presencia de Dios, en el monte de Dios. Ese fue el objetivo de su creación, Dios lo hizo para esa finalidad, él fue creado con ese propósito, Dios lo formó de esa manera, con ese destino, bajo esas premisas. Pero, ¿Qué fue lo que falló? Te das cuenta que nada falló. Dios lo hizo perfecto. Lo predestinó perfecto, los planes de Dios fueron perfectos, pero todo ese plan se vino abajo cuando él voluntariamente pecó. Ahora observa estos versículos: Isaías 14:12-14 “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.” Dios lo predestinó para lo bueno, pero el pecado interrumpió su predestinación. Aquí el error de los calvinistas es en que piensan que si Dios te predestinó a algo, nadie ni nada te podrá hacer perder tu predestinación. Calvino no comprendió esto,  que al igual que Satanás, Dios siempre lo predestinó a algo bueno. Observa lo que dice la Biblia: Jeremías 29:11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Dios nunca le desea el mal a ninguna de sus criaturas. Dios no es como nosotros. Nosotros somos malos por naturaleza. Dios en cambio es amor. 1 Juan 4:8: Dios es amor. Dios ama su creación. Dios ama lo que él crea. Dios cuida todo lo que él ha creado y le prodiga su amor infinito a esa criatura. Dios amó a Satanás cuando lo hizo, lo predestinó desde antes que naciese, le creó sus tamboriles, para que sea el que lo alabara. Le creó un  vestido finísimo hecho de piedras preciosas, y lo puso en el huerto de Dios. Pero todo eso que él hizo para él, se interrumpió cuando el pecado llegó a su corazón. Y Dios lo castigó: Isaías 14:15-17 “Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel? Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado.” Y en otro versículo: Isaías 14: 9-11 “El Seol abajo se espantó de ti; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte, hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones. Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿Tú también te debilitaste como nosotros, y llegaste a ser como nosotros? Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán.”

Dios arrojó a Satanás de su presencia y del cielo Apocalipsis 12:7-9  “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Y lo destruirá en el final de los tiempos. Apocalipsis 20:10: “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”

¿Acaso Dios no sabía lo que iba a pasar? Alguien dirá: bueno pero por qué tanto esfuerzo para nada. Si al final esto fue un fracaso. Porque Dios no dijo dentro de sí, para que voy a crear a Satanás, si va a ser más un dolor de cabeza y un tropiezo que algo de bendición. Sabes ¿Por qué? Porque todo lo que Dios hace es con amor. El nunca crea nada sin amor. Pero es la voluntad de sus criaturas la que las obliga a amarle a él o no. Dios no obliga a nada ni a nadie a que lo ame. Eso lo escoge esa criatura o ser decidirlo. Entiende, Dios hizo a sus ángeles para que le sirviesen, sin embargo una tercera parte de ellos se fue con Satanás. Apocalipsis 12:3-4 “También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra.” Y, Apocalipsis 12:7-9 “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Ahora observa lo que Dios decide hacer: Hebreos 2:16: “Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.” El determinó no socorrer a los ángeles de sus pecados, decidió socorrer a la descendencia de Abraham. Y nosotros somos hijos de Abraham, mira lo que dice la Biblia: Gálatas 3:6-9 “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. SABED, POR TANTO, QUE LOS QUE SON DE FE, ÉSTOS SON HIJOS DE ABRAHAM. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.” Dios decidió darle salvación a todos los de la fe de Abraham, esto es a nosotros los gentiles. Te asombra esto, no necesitas tener en tu cabeza un gorrito, un chal, o una estrella de David. Tú eres hijo de Abraham porque así lo determinó Dios en su soberanía. Porque tenemos una unión a través de Cristo. Por eso Jesús dijo que Dios podría levantar hijos a Abraham aun de unas insignificantes piedras. Lucas 3:8: “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”  Y Esas insignificantes piedras somos nosotros los gentiles.   

Pero Dios sabe cómo terminará mi historia. Si, él lo sabe. ¿Dios sabe cuál será mi fin? Si, él lo sabe. Él todo lo sabe. Pero él te da una oportunidad para que te arrepientas. Mira pero aun al mismo Judas sabiendo que lo iba a traicionar le dio su oportunidad. Él le había predicho diciéndole, nuestro Señor Jesucristo le dijo: Mateo 26:24: “A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.” Mira Dios le dijo, bueno le fuera no haber nacido. Job dijo en Job 3:11 “¿Por qué no morí yo en la matriz, o expiré al salir del vientre?” Jesús le dijo a Judas mejor no hubieras nacido. Mejor hubieras muerto en el vientre de tu madre. Mejor no hubieses venido a este mundo. De modo que nunca hubieses hecho esto que vas a hacer y no hubieras tenido que pagar en el inferno este pecado que vas a cometer. Pero, ¿por qué Dios no detuvo este pecado si amaba a Judas? ¿Por qué Dios no detuvo a Satanás para que no se revelase? Porque Dios ha establecido su ley universal de LIBERTAD DE ESCOGER, y él no se puede ir contra esa ley que  ha establecido en su creación.

Acabo de leer en un artículo que dice que el Papa Francisco piensa que Dios perdonó a Judas. No, no lo hizo. No, él le dijo a Judas que mejor no hubiese nacido. Así nunca hubiera tenido que pagar la culpa de su pecado en el infierno. ¿Dios predestinó a Judas para que hiciese eso? No. Nunca Dios predestina al hombre o a criatura alguna a hacer lo malo, sino lo bueno.

Dios lo predestinó al igual que a todos, con pensamientos buenos. Pero él sabía su historia, él sabía su final, él sabía que era el hijo de perdición. Juan 17:12: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.” Observa, no dice para que lo que determinó la escritura se cumpliese, sino para que lo que estaba previsto de que esto sería así se cumpliese. Dios sabía el final. Dios sabía el libreto. Dios sabía el contexto. Dios sabía cómo terminaría la vida de Judas. ¿Dios lo amó? Si. Él estuvo al lado de su mismo hijo, Jesúcristo. Él le dijo que predicase el evangelio, le dio autoridad sobre los espíritus inmundos Mateo 10:1: “Entonces llamando a sus doce discípulos (INCLUYENDO A JUDAS), les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.” Si ves, a sus 12 discípulos les dio autoridad, de sanar TODA ENFERMEDAD. Sobre los demonios les dio autoridad. Ahí estuvo Judas echando fuera demonios, sanando toda enfermedad, él fue su discípulo. Jesús lo amó limpiamente, él lo limpio, él lo llamó, él lo escogió entre muchos, él lo predestinó a que fuese uno de sus apóstoles, pero  al igual que Satanás, el pecado arruinó su llamamiento y su predestinación. Dios lo sabía, él sabe cómo vamos a terminar. Pero aun así, nos ama. Nos acepta en su seno, no da de su amor y su gracia y no nos hecha de su presencia.

Él sabía cómo iba a terminar Adán, y aun así lo amó, hablaba con él, lo bendecía con su presencia. Si ves como no somos como Dios. Si ves como Dios no nos puede revelar el futuro, porque ¿cómo procederíamos si estuviéramos a nuestro lado a un Judas?, ¿cómo responderíamos si superamos que nuestra esposa algún día nos traicionaría con otro hombre?, o ¿si un hijo nuestro nos maltrataría o  mataría en nuestra vejez?, o ¿ese vecino que es  nuestro amigo, del cual confiamos, se entrometería en nuestro matrimonio y se robaría a nuestra mujer? ¿Qué haríamos? No somos como Dios. No tenemos ese inmensurable amor para soportar esto. Jesús soportó a Judas y lo amó a pesar de que sabía que lo traicionaría. Eso definitivamente no podemos hacer nosotros. La Biblia no dice que el hombre es amor, pero si dice que Dios es amor. A nosotros nos falta ese amor inmensurable que raya en el infinito. Por eso Dios no nos da esa revelación. Porque no tenemos ese corazón como él lleno de amor y misericordia.